Iberdrola se ha posicionado por encima de la competencia en materias como los derechos de los trabajadores, el derecho a un medio ambiente limpio y saludable y los derechos de las comunidades. Obtuvo una puntuación del 60% en una industria donde la media es del 28% y en la que más de la mitad de las empresas analizadas (9/15) obtuvieron puntuaciones por debajo del 40%.
Iberdrola mejora siete puntos respecto a la edición anterior, lo que demuestra la voluntad de la compañía de mejorar continuamente su sistema de debida diligencia en derechos humanos, lo que le permite identificar adecuadamente los posibles impactos.
El informe destaca los siguientes aspectos positivos de la compañía:
El estudio también destacó la urgente necesidad de “mitigar la crisis climática acelerando la transición a energías limpias”, un proceso que debe ser sostenible, rápido y justo.
BHRRC es una ONG con oficinas en Londres, Nueva York y Washington que trabaja para promover los derechos humanos en las compañías. Este estudio monitorea más de 10.000 empresas en más de 180 países y pone la información a disposición del público para ayudar a las personas vulnerables a manejar posibles situaciones de abuso.