En sus cuatro ediciones, la Carrera ProFuturo ha recaudado más de 65.000 € gracias a la participación de más de 10.000 corredores. Nació en 2016, cuando tomó el relevo de la Carrera ProNiño, que en sus seis ediciones llegó a convertirse en una de las pruebas populares con más interés de Madrid. Dos años después, con la llegada de Movistar como patrocinador principal del Medio Maratón de Madrid, la prueba pasó a formar parte de esta convocatoria deportiva y de celebrarse alrededor del Distrito Telefónica en Las Tablas al centro de la capital española.
En 2020, la práctica del running aumentó más de un 5 % en España, según datos de la Encuesta del Corredor 2021 elaborada por la Real Federación Española de Atletismo (RFEA) y el Consejo Superior de Deportes (CSD). Esta modalidad deportiva está creciendo en los últimos años y se está convirtiendo en una de las preferidas por los españoles. Como explica el atleta Chema Martínez, “Cada vez somos más los que corremos porque se trata de un deporte universal y accesible, al alcance de cualquiera. Si a ello le sumas la posibilidad de hacerlo por una buena causa, de contribuir a algo en lo crees, el atletismo te da muchas motivaciones extra”.
Los corredores que buscan sumar kilómetros con impacto positivo son cada vez más. Prueba de ello es que, en 2021 y solo en Madrid, hay convocadas 52 carreras populares, de las que 24 son de carácter benéfico (más del 45 %). Las causas defendidas son muy variadas: desde la lucha contra el cáncer o la violencia de género hasta la inclusión y accesibilidad de las personas con discapacidad.
Según una encuesta de la Fundación Adecco (2017), las causas sociales son la principal motivación para el 34 % de los corredores que se apuntan a una carrera solidaria, solo por detrás de la práctica deportiva en sí (50 %). Este hecho lo corrobora el II Informe Solidarios del Running (2019) impulsado por EuroTaller: el 63,7 % de los encuestados admitieron que las causas solidarias son el segundo motivo por el que se apuntan a una carrera, por detrás del recorrido (65,3 %) y por delante de la calidad de la organización (37,8 %). Además, el 48,7 % de los participantes manifiestan que el running es una de sus formas preferidas de contribuir a causas benéficas, por delante de las donaciones esporádicas, las cuotas de socio o el voluntariado.
La directora de ProFuturo, Magdalena Brier, apunta que “La elección de los 5k para esta carrera no es casual. Es una distancia que invita a participar al mayor número de personas posible, desde mayores a pequeños. Queremos que la Carrera ProFuturo sea una actividad familiar, abierta a todos, que permita que familias enteras, madres, padres e hijos se involucren en un evento que fomenta la salud y la solidaridad y cuyo impacto beneficiará a millones de niños y niñas en todo el mundo”. Las Naciones Unidas reconocen que el deporte ha demostrado ser una herramienta eficaz para promover la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Con esta carrera, ProFuturo busca sensibilizar a la población española y recaudar fondos para continuar con un propósito que va en línea con el ODS 4: “Garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos”.
Cada kilómetro recorrido contribuye a apoyar la labor solidaria de ProFuturo, un programa de educación digital impulsado por Fundación Telefónica y Fundación “la Caixa” que trabaja para que los niños y las niñas de todo el mundo puedan tener acceso a una educación de calidad. El proyecto busca reducir la brecha educativa con el apoyo de la tecnología, que permite llevar sus recursos educativos al mayor número de beneficiarios y a las zonas más lejanas y aisladas del planeta.
Así, gracias al uso de experiencias digitales innovadoras, facilitando el acceso a equipamiento tecnológico e internet, ProFuturo potencia el conocimiento y el desarrollo de competencias digitales que permiten a alumnos de primaria y docentes hacer frente a los retos del siglo XXI. En suma, lucha por la igualdad de oportunidades de los más pequeños, favoreciendo su desarrollo personal y profesional.
Desde 2016, ha logrado mejorar la educación de 19,7 millones de estudiantes en entornos vulnerables de Latinoamérica, el Caribe, África y Asia.