Al respecto, Fran Price, Líder global de Bosques de WWF, dijo: “Los bosques brindan servicios ecosistémicos que son fundamentales para el bienestar humano, económico y social, pero continúan desapareciendo a un ritmo alarmante. El compromiso de más de 100 líderes mundiales de detener y revertir la deforestación y la degradación de la tierra para 2030 es bienvenido porque reconoce la importancia de los bosques y otros ecosistemas naturales. Ahora urge la implementación de esos compromisos y políticas para abordar los principales factores impulsores de la deforestación y la degradación forestal, incluso las actividades agrícolas y extractivas insostenibles, la tenencia de la tierra y la gobernanza y los flujos financieros. También debe incluir políticas más concretas, tanto en los países importadores como en los países productores, así como más financiación para la conservación de los bosques y la participación activa de los pueblos indígenas y las comunidades locales en la toma de decisiones y el desarrollo de políticas”.
Para WWF, los gobiernos deben intensificar sus esfuerzos para mejorar la gestión de la tierra y los bosques con la promoción de la participación, la rendición de cuentas y la transparencia, y abordando los comportamientos corruptos. Esto incluye el seguimiento a la participación de los pueblos indígenas en los procesos nacionales e internacionales relevantes en la creación de los planes climáticos nacionales, y el fortalecimiento de capacidades en incidencia a los pueblos indígenas para promover la transparencia y el diálogo entre las comunidades y el gobierno. Las estructuras de gobernanza se deben diseñar con mecanismos de inclusión para garantizar que los pueblos indígenas y las comunidades locales, especialmente las mujeres y los jóvenes, participen en los procesos de revisión de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) y en las propuestas de los pueblos indígenas y las comunidades locales incorporadas en las políticas públicas que afectan su territorio y sus medios de vida.
También se necesita proteger los bosques existentes, especialmente los paisajes forestales sin fragmentar y los ecosistemas no forestales asociados que son vitales para el almacenamiento y secuestro de carbono y para la conservación de la biodiversidad. Solo contando a los trópicos, estas áreas almacenan alrededor del 40% del carbono sobre el suelo que se encuentra en los bosques. Además, las reformas de las políticas agrícolas deben combinarse con la transformación del sistema alimentario para implementar enfoques que no dañen el medio ambiente y fomenten impactos positivos en la naturaleza y las personas.
WWF insta a los gobiernos a complementar los compromisos de uso de la tierra y los bosques anunciados en la COP26 con objetivos ambiciosos con plazos claros y un marco transparente para el seguimiento y la verificación de dichos objetivos.
No tenemos tiempo que perder. La implementación es clave para obtener resultados que aseguren un futuro positivo para la naturaleza.
Los compromisos de la Declaración incluyen: