Por dimensiones, pueden observarse las siguientes resultados:
Con el estudio, DIRSE y beethikhan querido contribuir a la recuperación de la confianza en las organizaciones y acelerar su transformación hacia modelos de negocio éticos y [radicalmente] responsables con las personas, la sociedad y el planeta. Para ello, además de presentar un diagnóstico detallado de fortalezas, riesgos y oportunidades, se proponen herramientas y recursos que pueden ser de utilidad para superar la brecha identificada.
Para Alberto Andreu, presidente de DIRSE: “Este estudio conecta con la esencia misma de la profesión dirse, que no es otra que entender cómo estamos gestionado los cómos para que sirvan de contrapesos a los cuántos y más especialmente en las consecuencias que pudiera tener la empresa en el desarrollo económico social y ambiental”.
Por su parte, José Antonio Lavado y Nekane Navarro, socios fundadores de beethik, consideran que “este estudio es una gran oportunidad para saber dónde estamos, bajar los valores al día a día y ser más coherentes en la acción, descubrir herramientas y recursos que nos ayudan a aplicar la ética en la gestión y recuperar la credibilidad y la confianza que nos legitima para operar”.
En la presentación han participado, además de representantes de DIRSE y beethik, personas expertas, referentes en sus campos de actuación:
Carlos Saiz, presidente de Cumplen (Asociación de Profesionales de Cumplimiento Normativo), que a la vista de los resultados del estudio ha destacado que “la buena noticia es que queda mucho camino por recorrer y que tenemos las herramientas para hacerlo y para aterrizar la ética en el día a día”.
Elena Valderrábano, directora global de Ética Corporativa y Sostenibilidad de Telefónica, por su parte, ha destacado que en este aterrizaje, “si la ética no está incorporada en la cultura, es muy complicado que se incorpore en la toma de decisiones”.
Joan Fontrodona, profesor de Ética Empresarial y titular de la Cátedra CaixaBank de RSC de IESE Business School, por último, ha compartido las claves para la convivencia de la ética y la búsqueda de resultados económicos en la empresa: "La ética y el ánimo de lucro pueden ir juntas, pero van a ritmos diferentes, porque la ética tiene efecto a largo plazo y los resultados económicos se buscan a corto plazo”. Y ha propuesto, también, “crear espacios para que la gente pueda compartir y abordar los conflictos entre la ética personal y la organizativa y generar marcos para convivir en la empresa”.
La investigación llega en un momento de lo más oportuno y necesario, en el que las prioridades de las organizaciones se han visto afectadas por el impacto de la pandemia derivada de la Covid-19. Este dato se extrae de la última ronda del “Barómetro DIRSE-EY sobre la relevancia y funciones dirse“, en el que se detecta un incremento de 6 puntos porcentuales en la priorización del área de Ética empresarial, desde antes de la crisis sanitaria (con un 6’99 sobre 10) hasta finales de 2020 (con un 8’42 sobre 10) donde asciende al cuarto puesto en el orden de prioridades.