En concreto, centra su estrategia en hacer más sostenible toda su cadena de valor a través de la apuesta por los envases sostenibles y el uso de tecnología avanzada que permita minimizar el impacto en el medioambiente, así como su compromiso por incluir en su surtido productos y alimentos saludables, sostenibles y de calidad.
Como parte de la cadena de valor en el sector retail, ALDI contribuye al desarrollo de envases más sostenibles y al establecimiento de una economía circular funcional para los envases. El objetivo es implementar sistemáticamente mejoras en los envases de marca propia de acuerdo con los principios de reducir, reutilizar y reciclar. El principio de la compañía es utilizar la menor cantidad posible de material de embalaje, siempre que se pueda garantizar la seguridad y la calidad del producto.
Durante 2020, en España, ALDI ahorró más de 375 toneladas de plástico (en 2019 fueron 1.100 gracias a la activación de importantes medidas para conseguir reducciones drásticas de plástico en el surtido). El objetivo para 2025 es que el 100% de los envases de productos de marca propia sean reutilizables, reciclables o compostables, y que se reduzca en un 15% el material y en un 20% el plástico virgen de los envases. Algunas de las medidas que ALDI está aplicando consisten en el rediseño de los envases, con opciones reutilizables o refill, la optimización del uso de materiales, la apuesta por el plástico reciclado y la elección de opciones más fácilmente reciclables, como el vidrio o el cartón.
ALDI también trabaja para mitigar su impacto sobre el medioambiente a través de la compra exclusiva de energía verde y de la utilización de otras medidas, como la instalación de iluminación LED, de placas solares y de sistemas de domótica, entre otras. Desde 2016, todos los nuevos establecimientos de ALDI utilizan iluminación LED. A día de hoy, son más de 170 tiendas las que usan este sistema y más de 120 los nuevos supermercados equipados con domótica.La compañía, además, cuenta con 52 supermercados en España con placas fotovoltaicas (con una capacidad instalada de 3.384 kWp) y tiene previsto ampliar la cifra en los próximos años.
La compañía también fomenta el uso de CO2 como refrigerante natural en sus nuevos establecimientos, una alternativa más sostenible y eficiente que otras opciones disponibles en el mercado. Gracias a este conjunto de medidas, la cadena de supermercados ha conseguido reducir sus emisiones de efecto invernadero en un 80% desde 2015, superando su objetivo de reducirlas al menos en un 50% hasta finales del 2021. En este sentido, la compañía está actualmente definiendo nuevos objetivos para seguir avanzando con esta política.
ALDI trabaja para promover un estilo de vida saludable y sostenible ofreciendo opciones asequibles y de calidad. Con este objetivo, la compañía promueve la compra consciente a través de un etiquetado claro del producto mediante el uso de certificaciones y etiquetas de sostenibilidad reconocidos. En concreto, ALDI tuvo, a lo largo de 2020, 314 productos ecológicos en su surtido y 69 artículos con certificación Fairtrade de Comercio Justo. Además, el 37,8% del pescado y marisco, el 98,7% del cacao, el 71,2% del café y el 61,5% del té cuentan con certificados de sostenibilidad. Desde 2018, ALDI ofrece el 100% de sus huevos frescos libres de jaula y tiene el compromiso de que el 100% de sus productos procesados que contengan huevo también lo sean en 2025 (actualmente el porcentaje es del 64,4%).
Los avances en materia de sostenibilidad por parte de la compañía se han reflejado igualmente en los productos no alimentarios. Por ejemplo, el 68,7% de los textiles de ALDI están elaborados con algodón sostenible certificado, al igual que cuentan con certificado de sostenibilidad el 97,5% de los juguetes y otros artículos de madera o derivados. El objetivo es alcanzar el 100% de los productos certificados en esta última categoría en el corto plazo y para textil, está previsto en 2025.