Mientras que para la mayoría de personas resulta muy fácil expresar su género sentido, para otras es tan complicado que en ocasiones prefieren ocultarlo. El miedo que puede sentir una persona trans a mostrarse tal y como es, está justificado por la estigmatización que este colectivo ha sufrido a lo largo de la historia. Esto causa, entre otros efectos, que cuenten con menores y más precarias posibilidades de acceso al mercado laboral, provocando así una limitación en su desarrollo y aumentando el riesgo de exclusión social.
En España se estima que por cada mil nacimientos, uno es de una persona trans. De este conjunto, el 25% se muestra invisible en su puesto de trabajo e incluso el 39% considera haberse sentido discriminado en algún proceso de selección, según las conclusiones del estudio ‘Estrategia conjunta para la inclusión sociolaboral de las personas trans’ de 26D, REDI y myGwork.
Consciente de ello, BBVA se ha comprometido con sus empleados para apoyar a todas las personas trans que deseen dar el paso de expresarse tal como son, acompañándolas y ofreciendo los recursos disponibles para facilitar su día a día. “En BBVA también se refleja esta realidad y las personas que aquí trabajamos somos tan diversas como la sociedad en la que vivimos”, explica Ízaro Assa de Amilibia, responsable de Diversidad en BBVA. “El hecho de vivir de forma plena y consciente con la identidad de género en el entorno laboral puede suponer un cambio externo que afecta a la persona que lo realiza, pero que también puede implicar a las personas que la rodean: compañeros, responsables, clientes… Y por ello vimos necesario elaborar unas pautas de actuación que ayudaran a normalizar esta situación”, afirma.
Un proyecto enmarcado en Be Yourself, la iniciativa de intraemprendimiento del banco dedicada a trabajar la diversidad LGTBIQ+, y que se ha materializado con la guía ‘Diversidad Trans. Punto de encuentro’. El manual pretende dar a conocer y sensibilizar sobre la realidad trans, promoviendo buenas prácticas, destapando los sesgos y generando activamente un ambiente laboral totalmente inclusivo. Además, la guía establece pautas constructivas para acompañar a una persona trans en su transición, a las personas que le rodean para acercarles al proceso y a las diferentes figuras de la organización para que, a través de su actitud y profesionalidad, acompañen en todo momento a la persona que decide dar el paso.
Algunas de estas pautas son facilitar las gestiones administrativas que supone el cambio de género en una persona y las consecuentes modificaciones de datos personales; o el uso de pronombres adecuados, alentando a todos los empleados a preguntar abiertamente a sus compañeros trans qué pronombres deben usar para dirigirse a ellos o ellas. El texto pone también a disposición de empleados trans el apoyo de los Servicios Médicos de BBVA ante dudas y consultas.
En paralelo a la guía, se están llevando otras acciones entre las que destaca un programa específico de ‘mentoring’ donde poner en contacto a personas trans para acompañarlas en los pasos que decidan tomar y que puedan conocer de primera mano experiencias vividas en este sentido.
Unas líneas generales que sirven también de modelo de cara a acompañar a clientes trans, para saber cómo dirigirse a ellos e identificar sus necesidades específicas.