Este proyecto es uno de los tres candidatos vacunales que se están investigando en el organismo, junto al de los investigadores Mariano Esteban y Juan García Arriaza, del CNB-CSIC, y el del parasitólogo Vicente Larraga, del Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas (CIB-CSIC).
La donación se ha hecho efectiva el en la mañana del 4 de febrero, en una reunión mantenida entre Rosa Méndez, Presidenta del CSIC, Jesús Marco, Vicepresidente de Investigación Científica y Técnica, Carlos Crespo, Director General de Multiópticas, y Salomé Suárez, Directora de Relaciones Corporativas de Multiópticas y de la Fundación.
“Quiero agradecer a Fundación Multiópticas este apoyo a la investigación pública que contribuirá a impulsar la búsqueda de una vacuna española contra la covid-19. Esta donación respalda el gran esfuerzo de los investigadores por hallar soluciones urgentes que atenúen el impacto de la pandemia”, ha indicado Méndez. “El prototipo vacunal de Enjuanes, Sola y Zúñiga es uno de los más ambiciosos y podría proporcionar una protección robusta y duradera”, ha añadido la presidenta del CSIC.
“Multiópticas es una Cooperativa y, como tal, la vocación social siempre ha estado en el ADN de socios, colaboradores y empleados. Nos complace que el CSIC haya aceptado esta donación, que hacemos nosotros pero que es fruto de la solidaridad de los españoles que han decidido comprar algunos de los productos solidarios de nuestra Fundación”, ha compartido Crespo.
“Desde que empezamos a ver las consecuencias socioeconómicas de la pandemia, la Fundación se puso en contacto con distintas instituciones como Cruz Roja o Mensajeros de la Paz, para ayudar en lo que fuera necesario. Sin embargo, para paliar esta crisis debíamos ir a la raíz: la vacuna del coronavirus. Fue fácil y rápido saber que la donación del 2020 de la Fundación tenía que ser para el CSIC y sus proyectos”, ha explicado Suárez.
En abril de 2020, Fundación Multiópticas anunció todo el importe de la venta de los productos solidarios de la institución iban a destinarse a la investigación en la vacuna. Esta decisión supuso que los ingresos generados por la compra de toda la colección de gafas, cordones, sudaderas, camisetas o chapas y marcapáginas tuvieran desde mediados de año un fin concreto: el fin de la pandemia. “Fuimos conscientes de que la situación generada por el coronavirus afectaría a nuestra sociedad y, sobre todo perjudicaría a las familias más necesitadas, los trabajadores más precarios y las empresas. Con esta decisión queremos contribuir al fin de esta pandemia, ayudando y reconociendo la labor científica que se está realizando desde el CSIC”, ha enfatizado la directora de la Fundación.
El proyecto que se nutrirá de esta ayuda económica es el coordinado por los investigadores Enjuanes, Sola y Zuñiga, que persigue generar el virus SARS-CoV-2 en el laboratorio y eliminar de su genoma los genes responsables de la virulencia con técnicas de genética inversa para introducir mutaciones atenuantes y obtener derivados no infectivos y altamente inmunogénicos como candidatos a vacunas. En paralelo, se está trabajando en el desarrollo de modelos animales (ratones transgénicos) para la validación de vacunas y otros agentes terapéuticos contra COVID-19.
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