Durante este 2021, la organización ofrecerá asistencia sanitaria a 80.000 bebés y niños gravemente enfermos (desnutrición, tuberculosis, VIH, oncología, Covid-19, etc.), hasta los 16 años, desde el hospital St. Damien, el único hospital especializado en pediatría para los 11 millones de habitantes de Haití.
Asimismo, NPH ha asegurado que garantizará también la educación a 1.000 niños de primaria y secundaria hasta los 16 años, suministrando el material escolar, uniformes y una comida al día. También apoyará la educación de más de 300 niños con necesidades especiales desde la escuela Kay Germain que NPH tiene en Tabarre, comuna de Haití situada en el distrito de Puerto Príncipe. En este mismo ámbito, la organización prevé apoyar los estudios universitarios de 100 jóvenes que crecieron en la casa hogar que NPH tiene en Kenscoff, zona ubicada al este de la capital haitiana.
Por último, a través de su hogar Kay St. Hèléne de Haití, NPH asegurará la alimentación diaria de 450 niños y jóvenes acogidos.
Para atender a casi 11.000 niños desplazados, vulnerables o en riesgo en campamentos de día, NPFS cuenta con el programa FWAL. En dichos campamentos se impartieron clases a niños de preescolar y primaria y se les proporcionó suministros básicos desde el primer día tras el gran terremoto.
En el año 2015 los campamentos de día se convirtieron en la actual escuela FWAL que actualmente atiende a 889 estudiantes de la comunidad de Puerto Príncipe y alrededores. También se construyeron dos hogares para niños huérfanos o abandonados a raíz del terremoto: St. Louis (de 7 a 16 años) y St. Anne (de 0 a 6 años).
11 años después del terremoto que causó más de 315.000 muertos y 350.000 heridos, más de 4.000 escuelas en todo el país y 293.383 viviendas destruidas y daños y pérdidas por un valor total de 7.900 millones de dólares, equivalentes al 120% del PIB de Haití, desde NPH destacan sus logros, pero también todo lo que sigue necesitando el país.
En este 11º aniversario, Xavier Adsara, presidente de la Fundación Nuestros Pequeños Hermanos (NPH) en Europa, ha querido señalar que “A lo largo de estos años, la labor de NPH ha contribuido a la reconstrucción de un país que quedó hecho escombros en tan sólo unos segundos. Hemos construido piscifactorías, escuelas y viviendas, hemos creado programas de deporte que han permitido la inserción social de más de 300 niños y jóvenes vulnerables, hemos financiado más de 400 becas universitarias en medicina, arquitectura, derecho, ingenierías o enfermería… Todo esto ha sido importantísimo, pero no podemos seguir mirando al pasado. Haití necesita urgentemente un futuro digno y, para ello, es imprescindible que todos colaboremos en la medida de nuestras posibilidades”.