Pikolin Sostenible persigue también la implementación de un modelo productivo de economía circular, el gran reto del sector para los próximos años, que permita analizar el ciclo de vida de los productos y conocer el impacto ambiental de los mismos.
La compañía apuesta de forma decidida por el uso de materias primas de origen reciclado y por la disminución de los residuos generados. El 100% del cartón usado en Pikolin dispone del certificado PEFC, que garantiza el consumo de productos procedentes de bosques gestionados de manera sostenible. Desde el corrugado de las bases tapizadas, pasando por el embalaje hasta los elementos de papel incluidos en los productos, como garantías, manual de instrucciones y etiquetas, son de origen reciclado. Además, más del 90% de la fibra de poliéster usada en almohadas y en colchones es de origen reciclado (PET), al igual que el 100% de los perfiles de los abatibles de madera y que el 60% del plástico de embalaje, cuyo origen es también reciclado.
En este sentido, se está trabajando para la obtención de la certificación “Residuo Cero”, valorizando los distintos residuos que genera un producto para introducirlos de nuevo en el mercado y así evitar que tengan como destino final la eliminación en vertedero. Todo producto retirado por Pikolin al final del ciclo de vida, y que no puede ser valorizado, se gestiona a través de gestores autorizados de residuos según los requisitos legales aplicables.
Fruto de estas líneas de trabajo el pasado año la compañía lanzó EcoPIK, un colchón en el que la mayor parte de sus componentes son de origen reciclado. Su tejido exterior está confeccionado con el innovador tejido SEAQUAL, elaborado con poliéster de alta calidad procedente de plásticos reciclados de los océanos. El material viscoelástico de su acolchado es de origen vegetal mientras que el aglomerado de espuma del interior es reciclado. Los muelles ensacados han sido fabricados con, como mínimo un 65% de acero reciclado. Además, todos los materiales del colchón se encuentran en capas segregables para facilitar su reciclado en el futuro.
Para comprobar el menor impacto ambiental de EcoPik se ha realizado un ACV comparativo con otros dos modelos de colchones estándar de espumas y muelles. Analizando los impactos “de la cuna a la tumba” desde la selección de materias primas, pasando por los procesos de producción, logística y fin de vida, EcoPik arroja mejores resultados que un colchón promedio. Así, el análisis del ciclo de vida de este colchón muestra un impacto, en términos de huella de carbono, relativamente bajo, siendo la mitad, por ejemplo, de algo tan utilizado como un ordenador portátil.
La planta de fabricación de Zaragoza, es el complejo industrial más grande y avanzado de Europa en la industria del descanso y uno de los más grandes del mundo. Dichas instalaciones cuentan con tecnología de última generación para la mejora de la eficiencia energética, para garantizar procesos de fabricación respetuosos con el medioambiente y para asegurar la sostenibilidad en las propias instalaciones y de las condiciones de trabajo del personal. La planta dispone de la certificación ISO 14001 relativa a la gestión ambiental y la ISO 50001 de AENOR de eficiencia energética.
Gracias al uso de controladores SIMATIC, se registran y supervisan automáticamente procesos y servicios tales como la climatización, los consumos eléctricos, los servicios de aire comprimido y gas natural o los contadores de agua. Todos estos datos están vinculados a un sistema SCADA que se ejecuta en un entorno virtual. En 2019 se incorporó el sistema SIMATIC Energy Manager Pro de Siemens que permite integrar todos los equipos para monitorizar y controlar procedimientos. Así, durante el último año se ha reducido en un 14% el consumo eléctrico total de la empresa y en un 40% el consumo de gas natural en el área de producción. Todo ello al tiempo que se conseguía un aumento del 30 % de la capacidad productiva. Un Comité de Medio Ambiente y Energía coordina y realiza el seguimiento y control de consumos de energía y otros recursos naturales –como el agua, el gas natural, el cartón o la madera, entre otros-, así como de las emisiones de ruido al exterior o de los diferentes vertidos de las instalaciones.
Pikolin trabaja en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero con una apuesta clara por la utilización de energía renovable. Así, un 18% de la energía consumida proviene de fuentes renovables (agua, placas termosolares, fotovoltaicas y energía de distribución de origen renovable). La estrategia se centra en: la utilización de energía termosolar, que ha supuesto evitar la emisión de 2,6 Tn de CO2eq; el uso de agua para la climatización de las naves industriales, generando cero emisiones de GEI; y la implantación de programas de seguimiento y control para garantizar la optimización de los consumos energéticos.