Tras la adhesión, en junio de 2019, de España al Global Steering Group for Impact Investment – GSG –, SpainNAB lanza el Manifiesto #HaciaUnaEconomíaDeImpacto, al que invitan a sumarse a la sociedad civil, a todas las organizaciones de la comunidad inversora, empresarial, al tercer sector y a la Administración Pública.
El manifiesto invita a imaginar un mundo en el que se reduzca la desigualdad y en el que los recursos naturales se regeneren y las personas puedan desarrollar todo su potencial y beneficiarse de la prosperidad compartida basada en el crecimiento económico, la igualdad de oportunidades, la libertad de la iniciativa privada y la equidad.
“Un mundo centrado no solo en minimizar el daño, sino en generar un bien que se pueda medir, a través de la utilización eficaz y eficiente de los recursos disponibles. Esto es la Revolución del Impacto. Todos y cada uno de nosotros tenemos un papel que desempeñar en ella. Debemos actuar ya, nunca ha habido una necesidad mayor o un mejor momento”, señala el texto.
Además, pide reflexionar sobre cuál ha de ser el papel de cada uno. “Como consumidores, seamos conscientes de nuestras necesidades reales de consumo, compremos productos y servicios que ayuden a mejorar la calidad de vida de las personas y que favorezcan la inclusión social y la protección de nuestro planeta”.
“Como ahorradores e inversores en fondos de pensiones, titulares de pólizas de seguros y propietarios de carteras de inversión, exijamos a nuestros asesores financieros que recomienden o realicen asignaciones en Inversión Socialmente Responsable, Sostenible y de Impacto”.
“Como empresarios, autónomos y emprendedores, desarrollemos negocios innovadores que generen y midan el impacto positivo, y gestionémoslos de manera coherente con los 10 Principios inspiradores del Pacto Mundial de Naciones Unidas”.
“Como directivos y empleados de empresas, tanto grandes como pequeñas y medianas, impulsemos el establecimiento de herramientas para la medición y gestión del impacto en nuestras organizaciones”.
“Como ciudadanos, colaboremos con nuestros gobiernos para que promuevan entre inversores y empresas la toma de decisiones basadas en el trinomio riesgo-rentabilidad-impacto”.
“Como filántropos, fundaciones, organizaciones no gubernamentales, fomentemos el uso de nuevos instrumentos financieros, complementarios a otras formas filantropía, que promuevan nuevos esquemas para la provisión y financiación de servicios sociales”.
“Como agencias oficiales de ayuda al desarrollo y gobiernos, impulsemos nuevos programas y políticas públicas que faciliten el crecimiento de la inversión de impacto en sus distintas formas, como puede ser los Contratos de Impacto Social y Contratos de Impacto para el Desarrollo”.
“Como sociedad, apoyemos iniciativas accesibles a todos los grupos vulnerables y personas con discapacidad”.