Además de la incorporación de estos y otros embalajes más sostenibles, Lactalis Puleva está renovando progresivamente sus envases, tapones y pajitas, optando por otros de origen mayoritariamente vegetal, que favorecen en mayor medida la economía circular.
Lactalis Puleva sigue avanzando para disminuir el impacto de su actividad en el medio ambiente y contribuir a la economía circular. De hecho, desde el año 2007, la fábrica de Granada ha conseguido reducir hasta un 50% el consumo de agua gracias a su plan de gestión ambiental.
Asimismo, actualmente todas las fábricas del grupo trabajan con combustible limpio y, a partir de 2021, se prevé que el 50% de la electricidad será de origen renovable, gracias al acuerdo firmado con ENGIE en 2019. Esto permitirá reducir un 10% las emisiones de CO2, hasta un total de 26.950 toneladas al año.