RSE

Casi 3 puntos del PIB

La equiparación entre hombres y mujeres en puestos digitales generaría 31.200 M€ anuales


08/07/2020 08:24:06 A pesar de que la brecha de género en el uso de Internet se cerró en 2019, siguen existiendo diferencias en las habilidades digitales entre mujeres y hombres, y también entre la población mayor. Así lo demuestra el Informe sobre la brecha de género en el ámbito digital presentado hoy por ClosinGap y liderado por Vodafone. Mientras que las mujeres destacan en las competencias digitales relacionadas con la comunicación y la información, los hombres puntúan mejor en software y en la solución de problemas digitales. Esta disparidad se agudiza en los grupos de edad más avanzada, a partir de los 65 años, y desaparece por completo en las nuevas generaciones, conocidas como “nativas digitales”.

Las mujeres dominan la comunicación digital y las competencias informáticas, los hombres el software

En las habilidades de comunicación digital, la brecha de género es favorable a la mujer. Ellas presentan un mayor uso de las redes sociales (67,0% vs 62,1%), de la telefonía por Internet (62,3% vs 59,1%) y de la publicación de contenidos propios (35,5% vs 33,6%), siendo el uso del correo electrónico la única excepción (78,6% vs 80,7%). Las mujeres muestran más habilidades que los hombres hasta los 55 años, edad en la que se invierte la situación y son los hombres los que encabezan el listado.

En la resolución de problemas digitales, grupo de habilidades menos extendidas entre la población, el informe de ClosinGap sí ha constatado diferencias de género. Por cada 100 hombres, hay 93 mujeres con altas competencias digitales. La brecha se acentúa en habilidades de software como la programación de lenguaje informático, donde la ratio de mujeres en comparación con los hombres cae a la mitad (5% vs 10%), y en el manejo del Excel (23,8% vs 31,2%).

A nivel de competencias informáticas, la brecha de género desaparece, de nuevo, en la población joven y son las mujeres menores de 44 años las que disponen de mayores competencias informáticas. Esta diferencia positiva se acentúa entre los grupos más jóvenes, llegando al 80,4% vs 76,2% de los 16 a los 24 años.

Antonio Coimbra, CEO y presidente de Vodafone España ha comentado: “Estamos convencidos de que España necesita una recuperación económica en clave digital”. Además, ha señalado: “tal y como expone el informe, hemos conseguido cerrar la brecha de género en el uso de Internet, pero el número de mujeres ejerciendo profesiones STEM en el sector digital sólo alcanza al 20%, lo que provoca sesgos de género en el acceso a herramientas digitales que es preciso corregir, pues la sociedad digital y moderna que estamos construyendo será mejor y más eficaz si el talento femenino forma parte de ella en condiciones de igualdad real”.

Las profesiones STEM, terreno masculino

En las profesiones STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas por sus siglas en inglés), llamadas a tener un mayor protagonismo en el mundo digital, hay una fuerte infrarrepresentación de mujeres. De los 4,2 millones de ocupados en disciplinas STEM en España, apenas un 10% trabajan en sectores digitales. Y de ellos, solo uno de cada cinco son mujeres, datos que reflejan una acusada brecha de género.

En la actualidad, hay 247.600 hombres más ocupando puestos STEM que mujeres. Si se igualara la ocupación de mujeres y hombres, manteniendo la productividad media del sector registrada en 77.600 euros por empleado, se generarían 31.200 millones de euros más al año, equivalentes al 2,8% del PIB de 2019. La menor presencia femenina también repercute en la recaudación fiscal: con un tipo efectivo medio del IRPF del 10,8% y una cotización media del 29,5%, el Estado ingresaría 12.546 millones de euros más al año. Y con un tipo efectivo medio de impuestos a la producción (IVA) del 10,5%, la recaudación podría aumentarse en unos 3.264 millones de euros anuales.

Las principales causas de esta menor presencia femenina son el resultado de estereotipos de género que generan una pronunciada brecha de género en las carreras STEM. La socialización de género, la aprobación y sentimiento de pertenencia al grupo y los estereotipos asociados a los profesionales del sector provocan que las niñas muestren menos interés en estas áreas. Esta situación se agudiza, además, con la falta de referentes femeninos, al ser ocupaciones en las que predominan los hombres.

Los jóvenes y la brecha de género en Twitter

El análisis del clima de conversación sobre la brecha de género en Twitter revela que el sentimiento en las conversaciones es negativo (entre el 57% y el 72% de los hilos), y se ha detectado una alta politización de las conversaciones dentro de la red social. La conversación en estos casos está dominada por mayores de 45 años (38%) y por menores de 25 años (35%).

El sesgo de género, presente en asistentes de voz y motores de búsqueda

La búsqueda en internet también difiere entre géneros: las mujeres realizan más búsquedas relacionadas con el entretenimiento (22,5% vs. 20%), mientras que el deporte se posiciona como tema estrella en el sector masculino (11,1% vs 2,4%). En este sentido, la desigualdad de género se inicia ya en los propios algoritmos de los buscadores, que aportan resultados con sesgo de género incluso en ámbitos tan comunes como la alimentación o el deporte aportando resultados diferentes según el género del usuario. Esta tendencia también está presente en la función ‘auto-completar’ de los buscadores. De igual modo sucede en los asistentes de voz, que han optado por la voz femenina de forma generalizada. Este hecho ha facilitado la extensión de los estereotipos de género y ha mantenido la asociación de la voz femenina con un carácter más atento, cariñoso o servicial.

Las mujeres, más cautas en las compras online

El informe constata que las mujeres usan Internet con una frecuencia algo superior a los hombres (86,2% vs 84,9%), pero concluye que no existe brecha de género en el acceso y uso de Internet en España. Las diferencias de género se revelan, en cambio, en la precaución de las mujeres a la hora de realizar compras online. El 27,1% de las mujeres evita comprar por Internet por vincularlo a problemas de ciberseguridad, cifra que desciende al 25,1% en el caso de los hombres.

En este sentido, si las mujeres internautas comparan bienes y servicios al mismo nivel que los hombres, se generarían 411,6 millones de euros adicionales al negocio digital, equivalentes al cerca del 4% de la facturación del comercio electrónico durante el primer trimestre de 2019.

Los sesgos algorítmicos dificultan la igualdad de género

El informe de ClosinGap alerta también de cómo la creciente adopción de la inteligencia artificial puede suponer la normalización de los sesgos algorítmicos y de la discriminación contra las mujeres.  El hecho de que sean los hombres quienes diseñan los algoritmos hacen que se sitúe al género masculino como el valor predeterminado y al femenino, como el valor atípico. Para ello, es necesario corregir con urgencia estas barreras con el fin de evitar que se acentúen las desigualdades de género en el futuro.

En esta nueva etapa que encara España y en la que la transformación digital tiene cada vez más relevancia, es importante que el país trabaje para cerrar la brecha de género en el mundo digital. Todos los agentes debemos involucrarnos y cooperar para continuar eliminando las diferencias de género, empezando por la educación, y con proyectos y leyes que apuesten por el talento femenino. La desigualdad de género no puede seguir transfiriéndose al entorno digital, sino que entre todos debemos construir una sociedad digital inclusiva”, afirma Marieta Jiménez, presidenta de ClosinGap y presidenta europea de Merck Healthcare.

El empleo del futuro, un desafío para la igualdad de género

Por último, el estudio de ClosinGap pone de manifiesto los desafíos que la digitalización del empleo supone para la igualdad de género. Las mujeres serán el colectivo más afectado por la creciente automatización de las ocupaciones, dado que tienen mayor presencia en empleos con mayor riesgo de ser sustituidos por las nuevas tecnologías (2,4 mujeres por cada hombre). Este hecho se suma a dos factores más: una creciente brecha salarial en las profesiones de la economía digital y el aumento del sesgo en algoritmos y datos como resultado de la escasa presencia femenina entre desarrolladores y programadores.

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