El estudio, un adelanto del primer Barómetro de Innovación Financiera correspondiente a 2020 que se publicará en mayo, pone de manifiesto la creciente preocupación por la situación económica española, “observándose un incremento de 15 puntos respecto al semestre anterior, debido a la incertidumbre por el impacto del Covid-19”. Esta situación de la economía, junto a la rentabilidad y la transformación digital, son los principales desafíos, según los directivos, en este primer semestre de 2020.
Aunque la crisis no tiene una raíz financiera, la caída de la actividad económica y la incertidumbre social motivan que la mayoría de los directivos piense que los ingresos del sector se reducirán entre el 10% y el 25%, si bien es difícil establecer previsiones a medio plazo.
En cuanto a los usuarios, como consecuencia de la cuarentena sufrida por la gran mayoría de la población, muchas de las gestiones bancarias se realizan de forma digital. Cabe destacar que un 43% de los usuarios españoles prefieren realizar gestiones a través de la app del banco, mientras que el 25% opta por la web. Las gestiones a través de teléfono y correo electrónico son las menos utilizadas. En general, el 86,5% de los clientes de banca califica como buena o muy buena la calidad de atención remota de su entidad.
Por último, en el contexto actual es de crucial importancia la posibilidad de poder contratar servicios y productos bancarios de forma digital. A este respecto, el 57% de los usuarios españoles consideran que pueden contratar los mismos servicios financieros de forma digital que presencial. El 25% afirma poder contratar más productos y servicios de forma digital que presencial.