En este sentido, un total de 15 países, entre los que se encuentran España, Francia, Italia, Polonia, Reino Unido y Rusia, entre otros, están colaborando con cerca de 43 organizaciones diferentes para fomentar la adopción de mascotas.
Unas cifras que Purina ha querido destacar con motivo del Día Internacional de los Derechos Animales, que se celebrará mañana martes, 10 de diciembre, resaltando su labor en este ámbito con el objetivo de ofrecer un nuevo hogar a los miles de perros, gatos y otros animales que son abandonados cada año, un número que va en aumento.
Así lo destaca Mark El-Khoury, director general de Purina España: “Desafortunadamente sigue siendo habitual que algunos propietarios que compran un cachorro de forma impulsiva decidan abandonarlo o dejarlo en una protectora cuando se dan cuenta de que convivir con él implica un compromiso importante que puede superar los 10 años, en términos de dedicación, paciencia y reestructuración de la rutina o estilo de vida adquirido”. Y añade: “Desde Purina perseguimos paliar esta realidad, extendiendo nuestra experiencia y contactos a más regiones para ayudar al mayor número de mascotas posible a encontrar un hogar acogedor”.
Más allá de estar involucrada en varios programas que fomentan la adopción de mascotas mediante alianzas con entidades, Purina proporciona además alimentos a centros de adopción en toda Europa, así como apoya diversos actos de sensibilización y campañas educativas sobre los beneficios y las responsabilidades de la adopción de mascotas.
A pesar de lo que se suele pensar, desde Purina destacan que el proceso de adopción de un perro o un gato es relativamente rápido, en el que la entidad se involucra al 100% ofreciendo consejo y asesoramiento.
Todos los perros son entregados con su cartilla de vacunas al día, esterilizados, desparasitados interna y externamente, y con el microchip. El importe de la adopción de estos animales de compañía viene a cubrir los gastos veterinarios asumidos por la entidad, y es mayor en el caso de los cachorros debido al nivel de atención veterinaria que precisan durante los primeros 6 meses de vida.