El plástico es un material indispensable para los fabricantes de alimentos y supermercados, pero tiene un inconveniente más que evidente; el plástico que se usa para este fin suele tener un ciclo de vida bastante corto y de un solo uso, por lo que representa gran parte de la cantidad total de residuos plásticos. A ojos de los consumidores europeos, este tipo de residuos es uno de los problemas medioambientales más acuciantes, que está llevando a los productores de alimentos y bebidas y a los minoristas a buscar formas de reducir o mejorar sus envases de plástico. Los envases de plástico para alimentos y bebidas pesan como 6 millones de coches Los envases de plásticos para alimentos y bebidas constituyen una parte sustancial del uso del plástico en Europa. Según cálculos de ING, las empresas europeas utilizan más de 8 millones de toneladas de plástico para producir envases de alimentos y bebidas, lo que equivale aproximadamente al peso de 6 millones de coches nuevos. El plástico es un material de envasado muy popular porque es ligero, flexible y económico en comparación con otros, como el cartón, las latas o el vidrio. Además, mejora la seguridad y la conservación de los alimentos, es fácil de transportar y resulta cómodo para el consumidor. El plástico contribuye a los problemas ambientales Los envases de plástico constituyen un problema para el medioambiente, ya que se fabrican a partir de productos químicos, petróleo y gas y se descomponen lentamente, si es que llegan a descomponerse. Puesto que solo se recicla una parte de los residuos plásticos, se acaban perdiendo materias primas valiosas y, por otra parte, la incineración de estos residuos para generar energía genera emisiones de CO2. En Europa, los envases representan el 60% de todos los residuos de plástico y, cada año, la cantidad total de residuos de envases de plástico crece un 2%. b>Los europeos consideran que los residuos plásticos son igual de preocupantes que el cambio climático… A ojos de los consumidores europeos, los residuos plásticos son uno de los problemas medioambientales más acuciantes, tal como señala una reciente encuesta de ING realizada a 13.000 personas de todo el mundo. Tanto los residuos plásticos (34%) como el cambio climático (33%) se consideran problemas clave para el medio ambiente, mientras que la contaminación del aire (14%), el agotamiento de los recursos naturales (11%) y la pérdida de biodiversidad (5%) se observan como problemas significativamente menores. “La gente dice que tira más o menos tres plásticos al día, lo que hace que sea un problema muy tangible al que nos enfrentamos todos los días”, explica This Geijer, economista jefe de ING. …y, sin embargo, se espera que el uso de envases de plástico para alimentos aumente A pesar del sentimiento negativo de los consumidores hacia el plástico, se espera que el uso de envases de plástico aumente todavía más en los próximos años, a lo que Thijs Geijer argumenta lo siguiente: “No solo será consecuencia del crecimiento de la población, sino también de las tendencias en el comportamiento de los consumidores, como el uso de productos de conveniencia, como frutas y verduras precortadas, y el aumento de la venta de envases más pequeños que responderá a la necesidad de los hogares unipersonales, cada vez más habituales”. Seis maneras de afrontar el rompecabezas del plástico Debido al impacto medioambiental y al sentimiento negativo de los consumidores, cada vez son más los fabricantes y minoristas de alimentos que se esfuerzan por emplear menos material de envasado y utilizar envases de plástico mejorados. La investigación de ING propone seis maneras de abordar el problema: usar envases más ligeros que requieran menos plástico; utilizar material reciclado, o incluso prescindir completamente del envasado; mejorar el reciclado a través de la modificación del envasado y la inversión en el sistema de reciclaje; promover el uso de plásticos biodegradables y bio-basados; fomentar el uso de envases reutilizables; y sustituirlo por otros materiales como el cartón, las latas o el vidrio. No hay una solución universal Sin embargo, no existe una solución única y pueden producirse efectos secundarios. Prescindir de los envases, por ejemplo, puede dar lugar al desperdicio de alimentos, y el plástico biológico elaborado a partir de cultivos alimentarios requiere más tierra cultivable. El cartón, las latas y el vidrio también presentan sus propios desafíos ambientales y, por tanto, el problema a menudo simplemente va de un sitio a otro. “Ninguna solución por sí sola es suficiente para remediar el problema del plástico al que nos enfrentamos”, asegura Thijs Geijer: “Tenemos que combinar soluciones y múltiples áreas de conocimiento si queremos abordar el rompecabezas del plástico en el sector alimentario”.