No obstante, el compromiso de Unilever con la defensa de los animales viene de lejos. Además de trabajar en la instauración global de una nueva normativa en defensa de los animales, desde 2016 la compañía se comprometió a no utilizar animales reales en sus anuncios de publicidad. Marcas como Dove, Love Beauty and Planet o Schmidt’s ya poseen certificados que les acreditan como libres de crueldad animal.