“Este evento no es solo deportivo, sino también inclusivo: nadie está obligado a correr, los participantes pueden andar o pasear igualmente. La idea es que sumen kilómetros, sin presiones, dentro de sus posibilidades. Las familias de las empleadas y empleados han sido bienvenidas, convirtiendo la jornada en un día familiar al mismo tiempo que corporativo”, explica Jordi Garrell, delegado de Acción contra el Hambre en Cataluña.
El Challenge Interempresas, además de su espíritu solidario, ayuda a las empresas a impulsar el team building, a mejorar su reputación, el sentimiento de pertenencia de su plantilla y, en general, supone la inyección perfecta de Responsabilidad Social Corporativa para ellas.
“Las cifras hablan por sí solas. 9 de cada 10 niños con desnutrición que reciben tratamiento logran curarse. Pero solamente 1 de cada 5 tiene acceso al tratamiento. Esto convierte a la desnutrición en el primer motivo de mortalidad infantil. Ante este escenario, las empresas participantes y sus equipos humanos se vuelcan en esta jornada, que también se convierte en un día de desconexión familiar y un espacio diferente para relacionarse con las compañeras y compañeros de trabajo, e incluso con los de otras empresas”, añade Garrell.