La presidencia de este Grupo correrá a cargo de España hasta junio de 2020 a través de la Oficina de Acción Humanitaria (OAH) de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), encargada gestionar y ejecutar la acción humanitaria de España en el exterior y ejercer la representación de España en los foros humanitarios.
Garantizar que ninguna crisis humanitaria es desatendida, tampoco las denominadas crisis olvidadas, la coordinación humanitaria en materia de género y el ámbito de preparación y refuerzo de la respuesta ante desastres naturales son los tres ejes que vertebrarán la presidencia española del Grupo de Donantes de Apoyo a OCHA.
Así lo expresó la directora de la Oficina de Acción Humanitaria de la AECID, Cristina Gutiérrez, en la reunión de Alto Nivel del ODSG en Dublín, en la que presentó el Plan de Trabajo de la presidencia española, fruto de un proceso consultivo con actores nacionales, resto de donantes, personal técnico y de dirección de OCHA, y que promueve el equilibrio entre las prioridades temáticas o estratégicas y los aspectos de gestión u operativos.
En dicho Plan se establece que el objetivo de la Ayuda Humanitaria española pasa por apoyar el trabajo de la Oficina de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas en el terreno y, entre otras cuestiones, se promoverá una acción humanitaria efectiva, basada en principios humanitarios, que garantice que ninguna crisis es desatendida.
El Grupo de Donantes de Apoyo a OCHA (ODSG) ejerce como consejo asesor de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) en cuestiones de política, gestión y financiación. Es, en definitiva, un mecanismo de rendición de cuentas, intercambio de información y consulta en relación al proceso de puesta en marcha de las prioridades de OCHA.
Son 29 los estados que integran el ODSG, requiriéndose para ser miembro una contribución anual de, al menos, medio millón de dólares anuales a OCHA. La presidencia de este grupo tiene carácter rotatorio, asumiendo cada doce meses el liderazgo un estado miembro que se postula voluntariamente y es elegido en concertación con OCHA y con el resto de miembros del grupo.
La presidencia española del Grupo de Donantes de Apoyo a OCHA, por tanto, muestra una vez más el compromiso de España con el sistema de Naciones Unidas y el deseo de seguir contribuyendo al fortalecimiento de la coordinación global humanitaria.
La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de los Asuntos Humanitarios (OCHA) tiene el mandato de coordinar la acción humanitaria y garantizar que las personas afectadas por las crisis reciban la asistencia y protección requerida. Sus acciones tienden a lograr una respuesta efectiva y eficiente a través de las cinco funciones básicas de la organización: coordinación, incidencia, elaboración de políticas, financiación y gestión de la información; todo ello en el marco del debido respeto a los principios humanitarios.
En los últimos años, la acción humanitaria española ha priorizado su actuación en cinco contextos: la crisis regional siria, Sahel y Lago Chad, América Latina, campamentos de refugiados saharauis y Palestina, sin descuidar la respuesta puntual a emergencias sobrevenidas, como la crisis humanitaria provocada en marzo por el Ciclón Idai en Mozambique.
La ayuda humanitaria española ejecutada por la AECID ascendió el año pasado a 43’8 millones de euros frente a los 40’09 millones de euros de 2017 y los 34’65 millones de euros de 2016. Asimismo, el pasado mes de marzo se hizo pública la nueva Estrategia humanitaria de la Cooperación Española 2019-2026, en la que, entre otras cuestiones, España se compromete a trabajar un Plan Nacional de Diplomacia Humanitaria y a destinar el 10% del AOD a ayuda humanitaria.