Se consolida, por lo tanto, la colaboración entre la empresa multinacional y la organización sin ánimo de lucro a fin de abordar necesidades sociales como el fin de la pobreza, la salud y bienestar, la educación de calidad y la igualdad de género, recogidas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
En 2018, Ojos del mundo, con la aportación de 11.402 euros de Ferrovial destinado al proyecto ‘Por un futuro sin sombras: alejando la ceguera de los niños y niñas de Mali’, revisó la visión de 7.349 niños/as (51% niñas y 49% niños) de 63 escuelas de primaria y secundaria de la región de Mopti (Mali). Las revisiones consistieron en la detección de problemas refractivos y/o patologías oculares realizadas por Asistentes Médicos Oftalmológicos (AMO), junto con los responsables educativos designados. Asimismo, se hizo entrega de 169 gafas a niños/as de familias sin recursos.
Este año, con el proyecto ‘Devolviendo la luz a las niñas y niños de Mozambique’, Ojos del mundo prevé destinar los casi 15.000€ de la ayuda a la atención ocular de 10.000 alumnos/as de las escuelas de primaria Inhambane, una de las provincias de Mozambique donde la pobreza y la desigualdad afectan especialmente a la población infantil. El personal docente tendrá un papel determinante en el proyecto, ya que recibirá formación sobre la toma de agudeza visual e identificará al alumnado con problemas de visión. Se calcula que alrededor de unos 750 de niños/as serán revisados posteriormente por los ópticos, facilitándoles gafas a quienes las necesiten.
Para garantizar el derecho a la salud ocular y, por ende, contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en poblaciones vulnerables como Mali o Mozambique, se requiere de la participación a nivel mundial, regional y nacional de los gobiernos, del sector privado y de la sociedad civil.
Concretamente, Ojos del mundo y Ferrovial han mostrado un año más su compromiso compartido para luchar contra la pobreza y la exclusión social, mejorando la prevención y el tratamiento de la ceguera evitable entre la población, especialmente la infancia, de algunos de los territorios más vulnerables del mundo.