La mayoría de los líderes corporativos ahora entienden que, en el entorno empresarial actual, las empresas deben alcanzar la diversidad si desean incorporar retener talento, fomentar el compromiso de los empleados y mejorar el rendimiento empresarial. Pero muchos líderes aún tienen áreas de mejora respecto a la diversidad. Subestiman los obstáculos que enfrenta un empleado de un grupo diverso, percibiendo un lugar de trabajo con mucho menos sesgo de lo que realmente existe. Lanzan programas que creen que producirán mejoras, pero sus decisiones se basan en instintos más que en resultados probados. A menos que reconozcan cuáles son sus áreas de mejora estos líderes no lograrán un progreso significativo.
Recientemente, BCG encuestó a 16.500 personas en todo el mundo para identificar las medidas de diversidad e inclusión más efectivas. La investigación se basa en informes anteriores de BCG sobre la diversidad de género, ampliando además su visión para incluir la diversidad en dos grupos adicionales que abarcan la etnia y la orientación sexual.
A través de esa investigación, se han identificado soluciones específicas que las empresas pueden implementar para acelerar su progreso en la diversidad. Estas soluciones se dividen en tres categorías:
Las mujeres, por ejemplo, tienen un gran interés en los indicadores que muestran que la promoción es posible. Estos incluyen modelos de roles visibles, permisos parentales, cobertura de atención médica adecuada y asistencia con cuidado infantil (como instalaciones en el lugar de trabajo y atención de emergencia).
Los empleados de etnias diversas buscan decisiones de reclutamiento y promoción más justas, con patrocinio y planes de trabajo individuales para el avance.
Los empleados LGTB esperan indicaciones de menor sesgo en el ambiente de trabajo.
Las empresas no pueden simplemente lanzar programas y esperar resultados. En su lugar, necesitan un fuerte enfoque en la implementación, tal como lo harían con cualquier otra prioridad empresarial. Específicamente, el éxito de cada una de estas iniciativas requiere un compromiso de liderazgo, un enfoque personalizado que se base en las necesidades únicas de la organización y métricas para medir el progreso. Además, deben involucrar a sus empleados en todo momento, tanto en la elección de soluciones específicas como en la evaluación del impacto de las medidas en curso.