Este es precisamente el espíritu del II Plan de Igualdad que IKEA reguló en España el pasado año y que como el primero, está pensado para todos los miembros de sus equipos, es transversal y tiene el diálogo como principio.
El objetivo es claro: integrar aún más la perspectiva de género en la empresa y avanzar en la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.
En este tiempo los resultados hablan por sí solos, porque cuando se trabaja en igualdad de oportunidades:
Para Elena López de Andrés, responsable de Diversidad: "Para nosotros la igualdad de oportunidades es desde hace años una realidad en nuestro día a día, aun así, no hemos querido quedarnos ahí. Para el próximo año tenemos el firme compromiso de garantizar una brecha salarial 0 a nivel mundial. En IKEA nos esforzamos mucho para asegurar unas condiciones justas y cada vez mejores para todas las personas que forman nuestros equipos, y no queremos ser la excepción. Queremos inspirar y animar a otros agentes y la sociedad en general para avanzar en estas materias y que entre todos construyamos un mundo en el que la igualdad sea un derecho incuestionable en cualquier parte”.
De este plan han surgido de hecho medidas que posicionan a IKEA como pionera en su sector: concede hasta 7 semanas de baja por paternidad –que durante este tiempo suponían dos semanas más que las previstas por la Ley, medida que ha inspirado a otros agentes-, incorpora el currículo anónimo en los procesos de selección –para evitar sesgos inconscientes y favorecer la igualdad- y define un protocolo específico para mujeres víctimas de violencia de género. También este año la compañía impulsó un nuevo acuerdo horario, que contó con el respaldo de los sindicatos, para la mejora de las condiciones de los empleados y empleadas, que regula, entre otras medidas, la desconexión digital fuera del horario laboral.
IKEA ha previsto también en su II Plan de Igualdad algunas medidas específicas pensadas para fomentar una representación equilibrada de mujeres y hombres en los distintos grupos profesionales, pero especialmente en aquellos sectores donde estén subrepresentados/as, es decir, en aquellas áreas tradicionalmente masculinizadas/feminizadas. Algunas de estas medidas son: