Gracias a esta campaña, los empleados de BOIRON han organizado un mercadillo solidario para comprar y dar una nueva vida útil a los ordenadores que la compañía iba a renovar debido a su antigüedad. El dinero recaudado se destinará a mejorar la planta de psiquiatría infanto-juvenil del hospital madrileño.
El proyecto de CurArte persigue acondicionar la planta de la unidad de psiquiatría para niños y adolescentes del Hospital Gregorio Marañón, un área donde están ingresados pacientes de entre 12 y 17 años, con patologías psiquiátricas graves, que no pueden ser tratados en casa. Con este proyecto, los niños y adolescentes podrán convivir en un entorno más amigable y adecuado para ellos, donde puedan desarrollar su día a día sin tener la sensación de que están en un hospital.
BOIRON logró que fuesen comprados, íntegramente, los 80 ordenadores que se vendían, promoviendo el reciclaje y la sostenibilidad entre sus empleados. Asimismo, en total, los trabajadores de BOIRON reunieron hasta 3.654 euros para la Fundación CurArte.
Esta iniciativa ha resultado todo un éxito y así lo corrobora Arrate Jimeno, directora del Área de Desarrollo de Personas en BOIRON, que cuenta que, “además de contribuir a un fin solidario, con esta campaña también queríamos fomentar el reciclaje, dando una segunda vida a nuestros equipos informáticos, y potenciar la comunicación interna”.