26/11/2018 07:46:16

WWF propone un 'Acuerdo de París' para salvar la naturaleza

El Informe Planeta Vivo 2018 de WWF revela el impacto de la actividad humana sobre el planeta

La humanidad y la forma en que nos alimentamos, proporcionamos combustible y financiamos nuestras sociedades y economías están empujando al límite a la naturaleza y a los servicios que nos proporcionan energía y sustento, señala el Informe Planeta Vivo 2018 de WWF. El informe, publicado hoy, presenta un panorama desolador del impacto de la actividad humana sobre la vida silvestre, los bosques, los océanos, los ríos y el clima del mundo. Sin embargo, destaca igualmente las oportunidades que todavía tenemos para actuar y la urgente necesidad de que la comunidad global reconsidere y redefina colectivamente cómo valora, protege y restaura la naturaleza.

El Informe Planeta Vivo 2018 presenta una descripción general del estado de nuestro mundo natural, 20 años después de la primera publicación del emblemático informe. Analiza la importancia de la naturaleza para mantener la biodiversidad, integridad ecosistémica y el desarrollo y bienestar humano, destaca las principales amenazas y ofrece una hoja de ruta concreta para revertir la curva de la pérdida de biodiversidad. A través de indicadores como el Índice Planeta Vivo (IPV), proporcionado por la Sociedad Zoológica de Londres, el Índice de Hábitat de las Especies (IHE), el Índice de la Lista Roja de la UICN (ILR) y el Índice de Integridad de la Biodiversidad (IIB), así como los Límites Planetarios y la Huella Ecológica, el informe ofrece un panorama singular e inquietante: la actividad humana está empujando hasta el límite a los sistemas naturales del planeta de los que depende la vida sobre la Tierra.

El IPV analiza la evolución en el tiempo de las tendencias en la abundancia de especies de vertebrados, observándose un descenso promedio en las poblaciones de peces, aves, mamíferos, anfibios y reptiles de un 60% entre 1970 y 2014, el año más reciente con datos disponibles. Las principales amenazas para las especies identificadas en el informe están directamente relacionadas con las actividades humanas, incluida la pérdida y degradación del hábitat y la sobreexplotación de la vida silvestre.

Durante las últimas décadas, la actividad humana también ha afectado gravemente los hábitats y los recursos naturales de los cuales dependen la vida silvestre y la humanidad, como los océanos, los bosques, los arrecifes de coral, los humedales y los manglares. El 20% de la Amazonía ha desaparecido en solo 50 años, mientras que se estima que la Tierra ha perdido aproximadamente la mitad de sus corales de aguas someras en los últimos 30 años.

Si bien destaca el alcance y el impacto de la actividad humana en la naturaleza, el informe también se centra en la importancia y el valor de la naturaleza para la salud y el bienestar de las personas, nuestras sociedades y las economías. A nivel mundial, la naturaleza proporciona servicios por un valor aproximado de US$ 125 billones al año, al mismo tiempo que ayuda a garantizar el suministro de aire fresco, agua potable, alimentos, energía, medicamentos y otros productos y materiales. En el informe se destaca especialmente la importancia de los polinizadores, que son responsables de la generación de US$ 235-577 mil millones en la producción de cultivos cada año. También evalúa cómo un clima cambiante, las prácticas agrícolas intensivas, las especies invasoras y las enfermedades emergentes han impactado su abundancia, diversidad y salud.

La evidencia muestra que la agenda para el medio ambiente y el desarrollo humano deben converger si queremos construir un futuro sostenible para todos. El Informe Planeta Vivo 2018 destaca la oportunidad que tiene la comunidad global para proteger y restaurar la naturaleza rumbo al 2020, un año crítico en el que se espera que los líderes mundiales revisen el progreso logrado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Acuerdo de París y el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB).

WWF hace un llamamiento a las personas, las empresas y los gobiernos para que se movilicen y cumplan con un acuerdo marco sólido y exhaustivo para la naturaleza y las personas, en el marco del CDB, que impulse la acción pública y privada para proteger y restaurar la biodiversidad a nivel mundial, y cambie estas tendencias devastadoras destacadas.

El capítulo 4 del informe está inspirado en un documento titulado "Aumentando la ambición para revertir la curva de la pérdida de biodiversidad", que sugiere una hoja de ruta para los objetivos, los indicadores y las métricas que los 196 estados miembros del CDB podrían considerar para lograr un acuerdo global para la naturaleza, ambicioso y efectivo (como lo hizo el mundo en París por el clima) cuando se reúnan en la 14ª Conferencia de las Partes del CDB en Egipto, en noviembre de 2018.

La COP14 de la CDB reunirá a líderes mundiales, empresas y la sociedad con miras a desarrollar el marco de acción post-2020 para la biodiversidad global y, por lo tanto, marca un momento clave para sentar las bases de un acuerdo global que se necesita con urgencia para la naturaleza y la gente. ¿Por qué no crear un compromiso global en un “Acuerdo de París” para salvar la naturaleza?

Compartir:
  • linkedin share button