De este modo, a la pregunta sobre cuál es el obstáculo más difícil para desarrollar la equidad de género en el seno de las empresas, un 45,9% de las respuestas señaló la consideración por parte de las mujeres de que les resulta imposible conciliar la vida profesional con la personal. Por detrás de este factor (con un 40,4% de las respuestas), el colectivo profesional de la auditoría de cuentas admite que la cultura empresarial establecida o el liderazgo también suponen un freno en dicha evolución.
A la hora de valorar qué iniciativas o cambios culturales pueden impulsar la equidad de género en la profesión y en la empresa, destaca el amplísimo consenso que despierta el fomento de iniciativas para la flexibilidad laboral: así lo defienden el 81,7% de las personas que participaron en la encuesta del CCJCC.
Muy por detrás (en lo que respecta a la adhesión de las personas encuestadas a las distintas opciones planteadas por el trabajo, en términos porcentuales) encontramos medidas como el “establecimiento de la equidad de género en todos los ámbitos” (esto es, en la contratación y en la promoción del progreso profesional) (29,4%); la “revisión de los procesos internos vinculados a la evaluación para disminuir la parcialidad inconsciente” (24,8%); la “creación de un banco de Best Practices en gestión de equidad de género” (16,5%); e “informar a todo el equipo sobre la parcialidad inconsciente” (15,6%).
Sea como fuere, el presidente del Col·legi de Censors Jurats de Comptes de Catalunya, Antoni Gómez, defiende que “es necesaria la instauración y una mayor visibilidad de referentes femeninos entre nuestro colectivo profesional que proporcionen un efecto tractor y contribuyan a corregir la situación”. En este punto Gómez pone énfasis en “la voluntad del Col·legi de incidir en esta prioridad a través del nuevo grupo de trabajo para la equidad de género” que acaba de promover la entidad colegial.
Preguntados sobre su opinión en cuanto a si su empresa ha progresado en esta materia en los últimos cinco años, un 40,4% de los encuestados afirma que “se ha dado un pequeño progreso” y el 24,8% responde que “ha habido un gran progreso”. En cualquier caso, el grupo que defiende el progreso (sea este grande o pequeño) representa el 65,2% de las respuestas, frente a quienes (21,1%) declaran “no percibir ningún progreso”.
Es evidente a partir de los resultados obtenidos que existe la convicción entre el colectivo de profesionales de la auditoría de cuentas que “la equidad de género aporta valor a la profesión y a la empresa”. Entre las distintas opciones planteadas en este punto a las personas encuestadas, destaca en primer lugar la contribución de la equidad de género en la “creación de un liderazgo más diverso” (así lo atestiguan un 64,2% de las respuestas).
Le siguen la “mejora de la retención del talento” (56%), la “optimización del funcionamiento de la empresa” (48,6%), la “posibilidad de contratar y promover distintos tipos de perfiles” (41,3%) y la “mejora en la resolución de problemas” (22,9%). Un residual 3,7% defiende todavía que la equidad de género “añade poco o ningún valor”.