Los bancos deben ayudar a sus clientes en el impulso de un desarrollo sostenible y en la transición hacia una economía baja en carbono. BBVA lo cree firmemente, es por eso que el banco ha publicado recientemente su estrategia para combatir el cambio climático y fomentar el desarrollo sostenible, un compromiso a ocho años (2018-2025) basado en tres pilares: financiar, gestionar e involucrar.
Constant Alarcon, responsable de campaña de RE100, en The Climate Group, ha declarado: “Estoy muy contento de darle la bienvenida a BBVA a RE100. Las instituciones financieras son las fuerzas esenciales para acelerar la transición de energía limpia y al unirse a RE100, BBVA está enviando una poderosa señal de que las empresas quieren energía renovable en España, América Latina y en todo el mundo. Con este liderazgo, BBVA inspirará a sus homólogos y clientes a emprender acciones ambiciosas que limpien los sistemas de energía y aseguren el futuro de la economía mundial “.
Desde 2015 el 100% de la energía que consume BBVA en España es en su totalidad renovable, con Certificados de Origen que aseguran su procedencia. Esta es una de las medidas que se incluían en el Plan Global de Ecoeficiencia 2016-2020 por el que se establecía que un 48% de la energía consumida en el Grupo fuera de origen renovable.
También en Paraguay, donde la generación de energía es de origen renovable, este hito es una realidad.
Por su parte, BBVA Bancomer en México también está dando pasos para conseguir este objetivo. La entidad firmó un PPA (‘Power Purchase Agreement’) o convenio de suministro por 15 años con el Grupo Enel, a través de su filial mexicana Enel Green Power México, con el que desde 2017 el consumo eléctrico de sus principales sedes y de la red de sucursales procede de un parque eólico construido para tal fin.
The Climate Group y CDP han trabajado conjuntamente para poner en marcha RE100, una iniciativa de la que forman parte compañías, algunas de ellas incluidas en la lista Global Fortune 500, que operan en sectores de lo más diversos, desde tecnologías de la información y servicios financieros al sector farmacéutico y automovilístico.
Para poder formar parte de RE100, las compañías deben cumplir una serie de criterios, entre ellos los siguientes: