El ranking lo ha dado a conocer Reputation Institute durante la presentación en Copenhague (Dinamarca) de la edición 2018 del informe Country RepTrak®. Este informe mide la reputación de los 55 países con mayor Producto Interior Bruto (PIB) del mundo a partir de la evaluación de 17 variables agrupadas en las siguientes tres dimensiones: Calidad Institucional (variables políticas), Nivel de Desarrollo (variables socio-económicas y culturales) y Calidad de Vida (variables ambientales). El trabajo de campo, que se realizó en los meses de marzo y abril, consta de más de 58.000 valoraciones de ciudadanos del antiguo G8 (target encuestado).
Esta pequeña pérdida en el cómputo global de la reputación de España también se refleja tanto en las tres dimensiones como en las 17 variables analizadas en el estudio, con retrocesos generalizados. Así, nuestro país es peor valorado en Calidad de Vida (-1,6 puntos) Calidad Institucional (-1,1) y Nivel de Desarrollo (-0,4). Se trata de descensos mínimos y muy lejos, en cualquier caso, de la media de los avances registrados en estas mismas dimensiones desde 2013. Una situación similar se apunta en las 17 variables encuestadas: todas, menos una, registran una evolución negativa en 2018. No obstante, ninguna de estas pérdidas es estadísticamente significativa.
Reputation Institute señala como principal causa de esta situación la crisis institucional de Cataluña. “Aun reconociendo este hecho, la crisis catalana no ha tenido un impacto tan significativo en la reputación de España como se preveía, pero de alguna manera ha roto la tendencia positiva de los últimos años que se había consolidado a medida que el país salía de la crisis económica”, señala Fernando Prado, vicepresidente de Negocios Globales y Alianzas Estratégicas de Reputation Institute.
En este sentido, el informe advierte de la influencia que la profusión de noticias sobre el contencioso catalán ha podido tener en la opinión pública del G8. Así, en una escala de 0 (muy negativo) a 10 (muy positivo), los encuestados reconocen que el tono de las informaciones que han leído y escuchado sobre España es de 6,6 (la media del top ten del ranking de este año es de 7,6).
El informe también llama la atención sobre la urgente necesidad de elaborar un relato constructivo que revierta algunos de los tópicos dominantes en la imagen que parte de la prensa internacional está transmitiendo de España. Se trata de un punto clave y en la línea de lo apuntado por el ministro de Exteriores, Josep Borrell, quien recientemente declaró que su principal preocupación será “articular frente al resto del mundo un relato de la España democrática y constitucional" que haga frente al deterioro de nuestra imagen “como consecuencia del conflicto en Cataluña”, que ha exacerbado los “prejuicios” y la “leyenda negra”. Precisamente, la variable reputacional que más ha caído entre los ciudadanos del G8 es la percepción de España como un país con “políticas sociales y económicas progresistas” (-2 puntos respecto a 2017). Esta variable fue también la que acusó un mayor descenso durante la crisis económica y la que ha registrado una recuperación mayor en los últimos años.
Por otra parte, solo en tres de los países del antiguo G8 la reputación de España mejora: en Gran Bretaña (+2 puntos), Italia (+1) y Rusia (+0,2). En el resto, el retroceso es moderado, como en Estados Unidos (-0,4 puntos) y Japón (-0,9), acusado, como en Canadá (-2,1), o muy acusado, como en Francia (-4,9) y Alemania (-8,1).
Suecia, con 81,7 puntos, lidera el ránking del informe Country RepTrak®. Es la segunda vez que el país escandinavo lo consigue (la anterior ocasión fue en 2016).
El top ten del ranking de 2018 lo forman los siguientes países: