Estos nuevos espacios han sido diseñados y acondicionados por IKEA, con una inversión de cerca de 10.000 euros en equipamiento y gracias al voluntariado prestado por 45 empleados de las tres tiendas de la marca sueca en Madrid (Alcorcón, San Sebastián de los Reyes y Vallecas), junto con clientes socios del club de fidelización IKEA Familly y voluntarios de Save The Children.
Además de su experiencia y conocimiento en diseño de interiores, los voluntarios de IKEA han convertido la zona de huerto en un espacio en el que los más pequeños reciban nociones sobre uno de los grandes valores de la compañía: la sostenibilidad. De esta forma, a través de la práctica, aprenderán cómo aprovechar los recursos de los que disponemos y la importancia del cuidado del planeta.
El proyecto pone a disposición de niños y niñas de entre 3 y 12 años zonas seguras de ocio y tiempo libre educativo como una vía para favorecer su desarrollo, descanso y diversión así como fomentar su inclusión social. Entre ellos, casi 4 de cada 10 son extranjeros, de hasta 29 nacionalidades distintas, y el 14% desconoce el idioma.
Este es el segundo de los tres proyectos que IKEA y Save The Children implementarán en la Comunidad de Madrid, dentro del programa El Poder de la Infancia, que refleja el compromiso de IKEA para respetar, proteger y promocionar sus derechos a lo largo de toda su cadena de valor -desde la tolerancia cero al trabajo infantil hasta el desarrollo de productos, servicios y experiencia de compra enfocados para familias con niños y niñas-, así como la capacidad que tienen para transformar la toma de decisiones en la compañía. En la primera fase de esta colaboración, implementada el año pasado, se puso en marcha un nuevo centro social educativo en el distrito de Carabanchel, más concretamente en el barrio de Pan Bendito.
Actualmente, 20 niños y niñas acuden de forma regular a este centro, donde reciben actividades de apoyo educativo y social. En palabras de Annaïck Locqueneux, del área de Alianzas Estratégicas de Save The Children: “La dotación de materiales por parte de IKEA nos está permitiendo realizar el trabajo con la dignidad que nosotros entendemos y que los niños y niñas requieren. El local tiene un tono cálido y acogedor que les permite encontrar un lugar donde crecer y aprender. Los educadores del proyecto destacan cómo poco a poco participan de forma muy activa en el desarrollo de las actividades y cómo ya sienten el espacio como suyo”.
“Estamos realmente comprometidos e ilusionados con este tipo de proyectos que nos permiten crear un mejor día a día para la infancia en el entorno más cercano a nuestras tiendas y crear espacios donde su desarrollo, seguridad y aprendizaje son lo único que importa, donde podamos impactar positivamente en su futuro. La infancia es una prioridad para IKEA y seguiremos haciendo camino junto con Save The Children para que cada vez sean más los niños, niñas y jóvenes beneficiados en la comunidad”, afirma Gabriel Ladaria, director de la tienda de IKEA en Vallecas.