La reutilización y reciclaje de la ropa recuperada en los 33 contenedores de Humana dispuestos en las tiendas Caprabo ha evitado la emisión de 413 toneladas de CO2 en la atmósfera. En este sentido, según han informado, las donaciones de ropa durante 2017 representan han aumentado un 0,38% respecto al año anterior (129.973).
Asimismo, parte de los recursos que se derivan de la gestión de este textil usado se ha destinado a huertos sociales como los gestionados por Punt Eco, Humana o Cruz Roja.
Ana González, Responsable de Responsabilidad Social Corporativa y Medio Ambiente de Caprabo, ha explicado que estos huertos sociales de ámbito local permiten "promover la capacitación y reinserción socio-laboral a personas en riesgo de exclusión social, mediante formación, concienciación e impulso en la protección del medio ambiente". "Estamos muy orgullosos que proyectos como este nos ayuden a conseguir una economía circular”, ha añadido.
Por su parte, Àgata Soler-Roig, responsable del área de Recogida de Humana en Cataluña, ha señalado cómo, mediante la recuperación de la ropa usada, "se disminuye el volumen de residuos impropios que acaban en otras fracciones, además de hacer posible su reutilización y recuperar las materias primas".
"Lo hacemos para dotar a estos recursos de una finalidad social, ya que la ropa de la cual nos deshacemos es un activo que, gestionado debidamente, se convierte en motor de progreso en el territorio”, ha concluído.