“Esta es una más de las actividades solidarias que año tras año contempla AIG, una empresa en la que, entre otras cosas, a los empleados se les ofrece la oportunidad de hacer voluntariado dos días pagados al año con escuelas u organizaciones caritativas”, señala Benedetta Cossarini, directora general de AIG Iberia.
La forma de participar es muy sencilla. La ONG coloca un árbol de Navidad en la oficina y junto a él una caja con sobres azules y rojos. Quien coja el sobre azul debe comprar y envolver un regalo para el niño que le toque, y quien opte por el rojo solo tendrá que realizar una donación económica para la campaña. Después, Cooperación Internacional se encarga después de recoger todos los regalos y hacérselos llegar a menores de familias desfavorecidas.
La intención de la ONG es que el árbol “se convierta en un reclamo solidario que nos recordará a todos que en estas fechas alegres y festivas hay muchos que no cuentan con lo mínimo para celebrarlas y que necesitan nuestra ayuda”.
En esta edición han participado en la campaña 55 empresas en 27 ciudades de toda España y Cooperación Internacional se marcó el objetivo de repartir 9.500 regalos.