Para llevar a cabo esta acción solidaria, Granier ha buscado la colaboración Mensajeros de la Paz, en Madrid, y de la la Fundació Arrels, en Barcelona.
En este sentido, la ONG liderada por el Padre Ángel dispondrá de roscones para repartir entre los días de Navidad y Reyes. Algo que en palabras del responsable de la entidad es un "símbolo de solidaridad, pero también alimento para personas que tienen en la calle su casa".
Por su parte, el director de Arrels, Ferran Busquets, cree que "la Navidad es un momento donde la ciudadanía y las empresas acostumbran a poner la mirada en las personas más vulnerables".