Según los últimos datos del Ministerio de Agricultura y Pesca, en las playas del mar Mediterráneo, el 72% de residuos que se vierten al mar son plásticos. Es por ello que BIOagradables ha iniciado una campaña de micromecenazgo en lateuaterra.com que les permitirá comprar las máquinas que tratan y transforman los residuos marinos -como una trituradora, una máquina de inyección, una extrusora y una impresora 3D- y realizar talleres de sensibilización sobre la contaminación medioambiental.
"En cada limpieza que hemos hecho en las zonas más próximas a la orilla de las playas de Pinedo, El Saler, La Devesa y la Patacona, entre otras, hemos recogido una media de más de 1.400 bastoncillos por playa", asegura Emilio Beladiez, cofundador de BIOagradables y promotor del proyecto. Estos desechos son solo una parte de la basura,dado que el 70% descansa en el fondo marino, según datos de Surfrider Foundation Europe.
La gran parte de productos plásticos solo tienen un uso, lo que genera una ingente cantidad de desechos que no se reutilizan. "A este problema, se suma una mala gestión de los residuos que acaban en los sedimentos de todos los océanos", explica Javier González, uno de los promotores del proyecto #PlasticFriendly.
Por otro lado, la erosión del ambiente y el efecto de la luz hace que cada plástico se parta en trozos pequeños que pueden llegar a medir menos de 5 mm de diámetro o longitud. Estos microplásticos, en especial las sustancias tóxicas que desprenden, afectan al ecosistema marino, pero también pueden tener consecuencias negativas sobre la salud de las personas.
El último estudio del departamento de Ingeniería Química la Universidad de Alicante reveló que cada kilo de sal de la Comunitat Valenciana contiene entre 65 y 117 micropartículas de material plástico.
Con el propósito de concienciar a la población, BIOagradables quiere conseguir implementar un taller que haga presente, directamente, la problemática. "En las numerosas limpiezas y los talleres con niños que hemos realizado en estos cinco años, hemos visto que, viviendo una recogida de basuras en un entorno atractivo, la gente adquiere conciencia de que el problema es real y reflexiona sobre las consecuencias de su estilo de vida", explica Fernando Martínez, miembro del colectivo valenciano.
Además de la recogida de residuos en la playa, el taller constará de dos fases más. En primer lugar, la limpieza y desinfección de los plásticos encontrados y, en segundo lugar, su transformación, poniendo en relieve la capacidad de reutilizar lo que, en principio, se considera un desecho.
"Todo el taller persigue sensibilizar a la ciudadanía, impulsar una actitud que incluya hábitos de vida sostenibles y motivar la regeneración de la salud de los ecosistemas marinos, como el que existe en la Comunitat Valenciana", concluyen.