La producción global de plásticos aumentó un 50% entre 2002 y 2013 y, por supuesto, también los residuos plásticos que ya constituyen, por ejemplo, entre el 60 y el 80% de todos los desechos marinos.
Así lo ha revelado en un comunicado Greenpeace, donde añade otros datos como que, cada año, llegan a las aguas costeras de Europa 100.000 toneladas de plásticos, cerca del 40% de la demanda de plásticos en Europa y España se destina a envases de un solo uso y que el 75% de la basura marina que se recoge en las playas españolas es plástico.
"El consumo y la producción de plásticos de un solo uso continúa aumentando y, si nada cambia, podríamos pasar de las 8.300 millones de toneladas actuales a 34.000 millones de toneladas en 2050", alerta.
Asimismo explican que estos residuos tienen un alta durabilidad y que la acción del sol, el viento y el oleaje, los rompe en trozos tan pequeños que algunas indurstrias -en sus procesos de procesamiento- no son capaces de filtrar, dando como resultado que estos nanoplásticos lleguen a los productos finales. Además, suelen ser ingeridos por la fauna marina, incorporando así el plástico y sus aditivos a la cadena alimentaria en lo que Naciones Unidas ha denominado una "bomba tóxica".
Conscientes de este problema que requiere acciones urgentes, son muchas las organizaciones que, como Greenpeace, están trabajando para reducir la cantidad de plástico que se pone en circulación y a visibilizar las alternativas para reutilizar los envases.
"El movimiento global que pide el fin del usar y tirar y aboga por la reducción y la reutilización está creciendo" ha declarado Elvira Jiménez, responsable de la campaña de océanos de Greenpeace. "Es un movimiento que está liderando la sociedad civil y las pequeñas empresas que están asumiendo el riesgo de apostar por alternativas e innovaciones".
"Las administraciones públicas -añade- deben dar ejemplo, sumarse y promover que las alternativas de consumo que generan menos residuos sean una realidad cada vez maś cotidiana".
La Unión Europea tiene ahora la oportunidad de tomar medidas ambiciosas para reducir en origen los residuos plásticos que contaminan los océanos dentro de la nueva Directiva de Residuos y la Directiva de Envases y Residuos de Envases cuyo proceso de revisión, dentro del denominado Plan de Acción de Economía Circular de la UE, se está llevando a cabo. Los ministros de medio ambiente de los Estados miembros pueden allanar el camino para eliminar los envases de plástico de un solo uso y posicionar a la UE como líder en la lucha contra la contaminación por plásticos.
Algunos países ya han dado pasos en este sentido, como EEUU que ya ha prohibido los microplásticos en cosmética, Ruanda que prohibió el uso, venta e importación de bolsas de plástico o Francia, donde está prohibida la venta a particulares de menaje de usar y tirar.
"El gobierno español no puede quedarse atrás y ahora tiene la oportunidad, dentro de este proceso europeo, de apoyar las propuestas más ambiciosas y mostrar un liderazgo en la reducción del plásticos de un solo uso, apoyando, por ejemplo, el objetivo del Parlamento Europeo de reducir la basura marina en un 50% para 2030.