La Confederación Salud Mental España ha reivindicado a la administración pública que impulse con mayor fuerza políticas que favorezcan la transición desde el empleo protegido al empleo ordinario.
Además, en el comunicado, pide aumentar la inversión en planes de formación y capacitación para el empleo, que el sistema de compatibilidad entre el trabajo y las pensiones se adecúe a las necesidades y particularidades del colectivo de personas con problemas de salud mental y que la administración pública ponga en marcha un plan de sensibilización al tejido empresarial efectivo en materia de integración laboral de personas con problemas de salud mental y de creación de entornos de trabajo saludables y positivos.
Para el presidente de Salud Mental España, Nel A. González Zapico, "un problema de salud mental no tiene por qué ser un impedimento para obtener un empleo, sin embargo la baja inserción laboral de las personas con trastorno mental es una de las principales barreras para su integración social y su recuperación, fruto en gran medida de los prejuicios de muchos empresarios y administraciones públicas".
"El empleo es una vía fundamental para lograr la recuperación y la autonomía, que además tiene una importante función terapéutica, la cual sustituye el rol del enfermo por el rol de trabajador", ha recalcado González Zapico.