09/11/2017 08:05:00

Las tasas de malnutrición en Sudán se disparan

Se prevé que la situación alimentaria empeore en 2018

La actual temporada de recolección no supondrá acabar con el hambre en Sudán del Sur, ya que el conflicto perdura en la mayor parte del país y la hiperinflación sitúa los alimentos fuera del alcance de muchas personas, según la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (CIF) publicada por el Gobierno de Sudán del Sur, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos (WFP) y otros socios humanitarios.

El número de personas que padecen inseguridad alimentaria severa en todo el país podría bajar a 4,8 millones entre octubre y diciembre, frente a los seis millones de junio. Sin embargo, estos 4,8 millones suponen 1,4 millones más que en el mismo período del año pasado, y gran parte de este aumento corresponde a la categoría de “Emergencia”.

La temporada de recolección no ha supuesto un gran alivio para los millones sursudaneses que carecen de alimentos suficientes”, advirte Serge Tissot, Representante de la FAO en Sudán del Sur. "El cinturón verde del país ha resultado devastado por los combates, y encontrar una solución pacífica a esta tragedia provocada por el hombre debería ser la principal prioridad, o la situación empeorará el próximo año”, ha explicado.

Se prevé que la situación de la seguridad alimentaria empeore a principios de 2018, ya que se teme que la “temporada de carestía” -cuando las familias suelen quedarse sin alimentos tras una cosecha y antes de la siguiente-, comience tres meses antes de lo habitual. 

“Una respuesta humanitaria masiva ayudó a evitar una hambruna en algunas zonas del país este año. Pero incluso con la actual temporada de cosecha, millones de personas necesitan ayuda sostenida para sobrevivir”, ha señalado por su parte Adnan Khan, Representante de WFP en Sudán del Sur. 

Niveles elevados de malnutrición

La malnutrición ha empeorado también en comparación con el mismo período del año pasado, con estudios que señalan tasas de malnutrición en la mayoría de las comunidades muy por encima del umbral de emergencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) -del 15%- y con más del 30% de la población malnutrida en varios condados.

Según las previsiones, más de 1,1 millones de niños menores de cinco años sufrirán malnutrición en 2018, incluidos cerca de 300.000 niños con malnutrición severa, lo que conlleva un mayor riesgo de muerte.

“Más de una quinta parte de las personas con dificultades para alimentarse son niños menores de cinco años”, advirte Mahimbo Mdoe, Representante de UNICEF en Sudán del Sur.

Los precios alimentarios se disparan

La inseguridad sigue dificultando la producción alimentaria y perturbando los mercados. Junto con una economía en crisis, esto ha llevado a precios extremadamente altos de los alimentos, llegando a elevarse hasta en un 281% en comparación con el año pasado.

A nivel nacional, millones de personas sobreviven gracias a la ayuda humanitaria, y si las condiciones de seguridad amenazan aún más las operaciones de los organismos humanitarios, la situación empeorará rápidamente.

UNICEF, junto con sus socios, ha atendido en lo que va del año a más de 160.000 niños con malnutrición aguda grave. Su objetivo para 2017 es llegar a 207.000 niños malnutridos en todo el país, dentro de su enfoque multisectorial para hacer frente a la situación.

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