El proyecto de voluntariado energético consiste en “organizar brigadas, formadas por un voluntario de Gas Natural Fenosa y otro de Cruz Roja, que son las responsables de realizar las intervenciones en las familias. En una primera intervención, los voluntarios ofrecen una serie de consejos de eficiencia energética a las familias y analizan sus facturas con el objetivo de fomentar el ahorro a la vez que se mejora el confort de la vivienda. Y, posteriormente, en una segunda les llevamos un kit básico de ahorro y analizamos si hay alguna reforma necesaria que acometer”, explica la responsable de Proyectos Sociales de la Fundación Gas Natural Fenosa, Ester Sevilla.
Inmaculada Rocandio, responsable de la fidelización del cliente residencial de Gas Natural Fenosa, es una de las voluntarias que se han apuntado a este proyecto. Rocandio celebra que la compañía apueste por este tipo de iniciativas y afirma que “creo que es una gran idea y necesaria desde las empresas porque es bueno para todos: para la sociedad y para la propia empresa”. Además, según Inmaculada Rocandio, “curiosamente las personas más desfavorecidas, al tener peores instalaciones, son mayores consumidores de energía. Creo que, en este sentido, les podemos ayudar a que consuman de forma eficiente o a ahorrar en su factura cambiando, por ejemplo, el término de potencia contratado”.
Por su parte, Iván Álvarez, de la Dirección de Energía de Gas Natural Fenosa, se ha apuntado a este proyecto porque considera que “es muy importante poder ayudar a otras personas y, como especialistas en el ámbito de la energía, les podemos ayudar a mejorar su día a día”. Por ello, su papel como voluntario se centra en “saber qué necesidades tienen, como solucionarlas y, sobre todo, ayudarles para que mejoren el confort de su hogar, además de fomentar el ahorro energético”.