Al acto acudieron Antonio Cobo, director general de Opel; Carlos Iglesias, director de Personal de Opel, y Ramón Mayo, presidente de Fundación Seur, los cuales quisieron consolidar esta relación, a través de la cual ya se ha ayudado a 8 niños y niñas con diferentes diagnósticos a mejorar su calidad de vida.
Además, gracias al reciclaje de los tapones recogidos por Opel, se ha evitado la emisión de 2.268 kg de CO2 a la atmósfera, principal gas causante del cambio climático. "Harían falta 378 árboles durante un año para conseguir el mismo beneficio para el planeta", destacan ambas compañías en un comunicado.
Para conseguir esta exitosa recogida, Opel ha puesto en su factoría de Zaragoza contenedores específicos en los puntos donde más tráfico de personas hay para favorecer la participación de toda la plantilla. La compañía ha enmarcado este proyecto dentro de su estrategia de RSC y del “programa voluntario”, cuyo propósito es facilitar a los empleados que lo deseen la colaboración con organizaciones no lucrativas en beneficio de la Sociedad.
Antonio Cobo ha felicitado a la Fundación Seur por impulsar este “bonito” proyecto y ha agradecido a los empleados de la planta de Zaragoza su involucración en el mismo.