Irreverente Rosalia ha escogido a la deportista Anna Ortiz como su modelo, con el fin de potenciar tres aspectos: su nombre, vinculado a una actitud rebelde; el hecho de diseñar zapatos que aumenten la autoconfianza de sus clientas y su adaptación a cualquier circunstancia física.
Sus fundadoras Rosa Ferrero y Noelia Tierraseca explican que los zaptatos son un complemento que confiere personalidad incluso a los que los usan sobre una silla de ruedas.
Por su parte, Ortiz reivindicó el derecho de cualquier mujer a "salir a la calle como le apetezca" y destacó que "con Irreverente Rosalia he encontrado no solo zapatos bonitos, sino un diseño personalizado unido a una filosofía con la que me identifico plenamente".