Cada persona usa una media anual de 175 bolsas de plástico en Europa (en España 144), aunque las cifras varían significativamente de un país a otro, tal y como señalan desde Greenpeace. "La utilización media de una bolsa es de 15 minutos, pero pueden tardar cientos de años (en torno a 400) en degradarse, creando graves impactos medioambientales", por lo que ha pedido su prohibición.
"No basta cobrar las bolsas de plástico de un solo uso, deberían prohibirse, como han hecho otros países como Francia", ha declarado Elvira Jiménez, responsable de la campaña de Plásticos de Greenpeace.
"La Ministra de Medio Ambiente, debe actuar y tomar las medidas necesarias para eliminar el plástico de un solo uso, incluido el envasado, que representa el 40% de la demanda de plástico en Europa", añade Jiménez.
Según la ONNG, solo el 7% de las bolsas se reciclan, y muchas de ellas ni siquiera entran en el sistema de gestión de residuos, es decir, que no van a vertederos, llegando a perderse en el entorno y contaminando el medio ambiente y los océanos.
En este sentido, se estima que a nivel mundial 1.341 especies se han visto afectadas por el impacto de las bolsas de plásticos a través de la colonización de hábitats, ingestión, enmarañamiento, asfixia u otros, dañando gravemente o incluso matando a la vida marina. El 92% de los impactos estudiados y contabilizados entre basura marina y organismos marinos fueron con plástico.