El presidente de EE UU, Donald Trump, anunciaba, hace unos días, lo que ya había anticipado durante la reunión del G7 en Taormina: EEUU renuncia Acuerdo de París y no cumplirá con los compromisos climáticos.
Según sus palabras, este acuerdo es “un ejemplo de un trato que es desventajoso para Estados Unidos”. Sin embargo, tal y como informa el diario Cinco Días, las grandes empresas estadounidenses se han rebelado contra la decisión de Trump y le han pedido que rectifique la decisión.
Las petroleras Exxon, Chevron o Exxon Mobil se han sumado al rechazo de Microsoft, Apple o Google así como de Gap, Starbucks, Adidas o L’Oréal, quienes han solicitado a Trump que suscriba el acuerdo, tal y como lo hiciera China, principal crítico del -anterior- plan kioto.
¿Y ahora qué? Esto es lo que se está planteado la Eurocámara, quien celebrará un debate sobre el futuro del Acuerdo de París contra el cambio climático a mediados de junio, según el presidente Antonio Tajani.
“Pacta Sunt Servanda, los acuerdos deben respetarse, deben honrarse los compromisos”, señala el presidente del Parlamento Europeo en declaraciones recogidad por la agencia EFE verde.