El 80% de los países todavía estan sin una legislación en contra de la experimentación en animales con fines cosméticos. Esto ocurre a pesar de que la mayoría de los países no exigen datos sobre seguridad en relación a la experimentación en animales. Por ello, The Body Shop ha lanzado una campaña para lograr la prohibición, a nivel internacional, de ésta práctica en 2020.
En colaboración con la ONG Cruelty Free International, la compañía llevará la campaña ante la máxima autoridad, la Organización de las Naciones Unidas, y solicitará un convenio internacional que prohíba la experimentación en animales con fines cosméticos.
The Body Shop yautilizan innovadores y eficaces ingredientes elaborados sin crueldad en la elaboración de sus productos. En este sentido, Cruelty Free International estima que aproximadamente 500.000 animales son sometidos a pruebas con fines cosméticos al año en determinados países.
Actualmente, la legislación sobre experimentación cosmética en animales está llena de parches, con leyes distintas en todo el mundo, que no ofrecen una información rigurosa a los consumidores. Los experimentos tradicionales nunca han sido validados para poder detectar de manera certera la seguridad (o falta de ella) de productos e ingredientes cosméticos.
Jessie Macneil-Brown, Directora Senior Internacional de Campañas y Responsabilidad Corporativa de The Body Shop, afirma que “The Body Shop se ha aliado con Cruelty Free International para realizar la campaña más importante y ambiciosa hasta la fecha, que se centrará en la consecución de una prohibición global sobre el uso de animales en la experimentación con productos e ingredientes cosméticos”.
"Esta campaña terminará lo que ambos empezamos en la década de los 80. Hacemos un llamamiento, dirigido a al menos 8 millones de personas de todos los rincones del mundo preocupadas por el bienestar animal, para que se unan a nuestra causa y firmen la petición", señala Jessie Macneil-Brown.
"Llevaremos esta petición ante las Naciones Unidas para obligarles a crear una ley a nivel mundial que prohíba la experimentación con productos e ingredientes cosméticos en animales. Una vez implementada una ley internacional, los consumidores podrán tener la confianza de que todos los cosméticos que compren se han elaborado sin crueldad”, concluye.
Por su parte, Michelle Thew, Directora General de Cruelty Free International afirma que "si bien es cierto que cada vez más países piden pruebas que respeten la seguridad de los animales y muchos de ellos han tomado medidas para prohibir la experimentación cosmética en animales, todavía queda mucho por hacer".
"En los casos en los que se permiten estas pruebas, tanto con productos como con ingredientes, la mayoría de los países no obligan a que los datos sobre experimentación estén disponibles para la consulta pública, a veces ni siquiera para los reguladores". Por esta razón resulta muy difícil saber lo generalizada que está la experimentación animal.
"Lo que sí sabemos -señala Thew- es que una sola prueba puede afectar a cientos de animales. Si una sola empresa, o un país, realiza experimentos en animales, el impacto en la vida de los animales podría ser enorme".