"El mercado de bonos verdes es una tendencia al alza a nivel internacional", que, sin embargo, "aún está por explorar en España". Así lo expresado algunos de los expertos participantes en el foro de debate celebrado en la Escuela de Finanzas AFI bajo el título “Riesgos Financieros del Cambio Climático. ¿Qué ofrecen los bonos verdes?”.
Según publica EFE, este mercado de títulos de crédito, emitidos para financiar proyectos que contribuyan a la lucha contra el cambio climático, forma parte del cambio de flujos económicos necesario para dar cumplimiento al Acuerdo de París de lucha contra el cambio climático, mediante el que cerca de 200 países se han comprometido a avanzar hacia un mundo neutro en emisiones.
En ese contexto, los bonos verdes vienen a suponer un producto financiero fundamental para avanzar hacia esa transición, siempre y cuando se rijan por las reglas básicas de transparencia en el reporte de información, afirma a la agencia Teresa Ribera, directora del Instituto para el Desarrollo Sostenible y las Relaciones Internacionales (IDDRI) e impulsora de este foro.
En la misma línea, Sean Kidney, presidente de la Iniciativa Bonos Climáticos y asesor de la Comisión Europea en esta materia, considera que, a pesar de que el dinero “no se mueve lo rápido que el planeta requiere hacia inversiones más limpias”, el mercado de bonos verdes es ya un mercado “maduro” tras una evolución muy positiva en los últimos años motivada por la apuesta de China por estos títulos.
En cuanto al tipo de proyectos que están logrando financiación con bonos verdes destacan los de energías renovables, transporte sostenible (coche eléctrico, principalmente) y construcción de edificios sostenibles y eficientes desde el punto de vista energético.
Según el analista de AFI, Ricardo Pedraz, España debe seguir el camino de Francia y crear incentivos para los bonos verdes en la Ley de Cambio Climático y Transición Energética que elabora el Gobierno, ya que se trata de un producto del que apenas existen casos puntuales.
Entre ellos están emisiones de estos bonos verdes de Iberdrola, la Comunidad de Madrid, la Caja de Ingenieros, que ha lanzado este año el primer fondo de inversión contra el cambio climático, o el BBVA, que ha concedido préstamos verdes en los últimos meses tanto a Ibedrola como a Acciona para financiar proyectos ligados a la descarbonización.