La compraventa de segunda mano no ha parado de crecer en los últimos años, gracias al uso masivo de los smartphones y de las apps y a la consciencia creciente de que el consumismo sin freno repercute negativamente en el medioambiente. Son 7 de cada 10 españoles los que han comprado o vendido objetos de segunda mano en el último año, y para muchos de ellos, esto se ha convertido en una forma de vida basada en la sostenibilidad.
Comprar y vender objetos de segunda mano representa una enorme contribución al medioambiente. Así lo demuestra la segunda edición del estudio “Second Hand Effect. El mercado de segunda mano y su efecto en el medio ambiente”, elaborado por vibbo, en colaboración con el Instituto de Investigación Medioambiental de Suecia (IVL), según el cual dando una segunda vida a los objetos reducimos las emisiones de dióxido de carbono (CO2).
En concreto, los usuarios españoles de vibbo –10 millones mensuales– han conseguido ahorrar potencialmente 697.860 toneladas de CO2 mediante la compraventa de objetos de segunda mano en 2016.
“La tendencia al alza del mercado de segunda mano puede obedecer a motivaciones evidentes como la económica o deshacerse de algo que el usuario ya no necesita”, asegura la responsable de Estudios de vibbo, Beatriz Toribio, pero la conciencia sobre el medioambiente y el consumo responsable va aumentando su importancia a la hora de usar plataformas de segunda mano. "En España el mercado de segunda mano se ha duplicado en los últimos diez años, pero aún tiene un largo camino por recorrer para alcanzar a los países nórdicos, con mayor tradición en la venta de productos usados con la motivación de cuidar el medio ambiente”.
Esta cantidad de CO2 es equivalente a eliminar todas las emisiones que producen 930.000 españoles en un solo mes, o para poner un ejemplo más visual, equivale a producir 2,8 millones de sofás. Unas cifras que demuestran que el mercado de segunda mano reduce realmente nuestra huella de carbono.