El aumento de las temperaturas a nivel global será más patente en las ciudades que en el campo. Un incremento que se notará en el número de olas de calor que, de seguir al ritmo actual en la elevación de la temperatura, se multiplicarán por cuatro en los próximos 50 años.
Esta es una de las conclusiones que se desprenden del estudio llevado a cabo por la Universidad de Lovaina (Bélgica), que revela además que serán las ciudades donde más se noten y sufran los cambios térmicos.
El efecto negativo del cambio climático, en lo que a la temperatura se refiere, será el doble en las ciudades que en el campo”, resume para Efe Hendrik Wouters, uno de los autores de un informe que está aún en fase de revisión y que se presentará en verano.
El investigador belga aseguró a esta agencia que hay estudios sobre cómo las olas de calor aumentan los ingresos hospitalarios, disminuyen la productividad, elevan los daños a las infraestructuras y, en casos extremos, disparan incluso la mortalidad, como ocurrió en París en el verano de 2003