El Ayuntamiento de Valladolid recesita renovar su flota de vehículos de transporte urbano impulsados por gas licuado de petróleo (GLP). Por ello, ha recurrido al Centro de Tecnología de Repsol, el cual -junto a la Universidad Politécnica de Valencia- está desarrollando el el primer modelo de autobús impulsado exclusivamente por GLP.
En este proyecto, que se lanzará a nivel europeo una vez esté terminado el prototipo, también participa la empresa española, especializada en la fabricación de motores, Begas y el de autobuses chino King Long, lo que son buenas noticias para el país, dado que se trata del primer motor GLP para autobuses que se desarrolla en su totalidad en España y que, según ha informado Repsol, contará con un "sistema de inyección de gas que mejora la eficiencia".
El prototipo se entregará el próximo junio y el precio no se encarecerá, siendo incluso similar a los de los autobúses diesels, pero con la diferencia de que este carburante reduce las emisiones de óxidos de nitrógeno en un 70% y hasta en un 90% las de partículas respecto a los combustibles convencionales.