Esta semana se celebraba el Día Mundial del Agua, festividad coordinada por UN-Water (mecanismo de colaboración de la ONU para temas relacionados con el agua en el que participen gobiernos y otras entidades) y que establece cada año un tema, siendo el de 2017, el malgasto de agua, con el fin de buscar soluciones para reducir y reutilizar hasta un 80% del agua que se derrocha en los hogares e industrias.
En este sentido, LafargeHolcim se ha sumado a la campaña y ha confirmado su compromiso por alcanzar las metas marcadas en su Plan 2030, una guía práctica de los objetivos a alcanzar en 2030, así como los mecanismos a través de los cuales lograrlos.
Entre los objetivos propuestos en este proyecto, destacan las iniciativas de conservación y mejora de los ecosistemas acuáticos, de forma que se reduzca el consumo excesivo y la huella hídrica en todas sus fábricas, en las cuales disponen de circuitos cerrados de reutilización y reciclaje de aguas industriales; y las de reducción del consumo de agua utilizada para la fabricación del cemento en un 30%, con la intención de generar un impacto positivo en las fuentes de agua de las zonas del mundo donde existe una escasez de este recurso, e implementar el compromiso WASH en todos los centros. En concreto, en el área de “Agua y medio natural”, la estrategia de LafargeHolcim responde a 4 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU.
La fabricación de cemento requiere una importante cantidad de agua, sobre todo para los procesos de refrigeración de las instalaciones y el acondicionamiento de los gases. Para esto, la principal fuente de aprovechamiento que se utiliza son las aguas subterráneas, y en menor medida, las residuales. Además, se consume agua procedente de redes municipales de abastecimiento para el uso de los trabajadores en oficinas y vestuarios.
La guía de LafargeHolcim también ha desarrollado un plan a nivel local, como el de la cantera que abastece a la fábrica situada en Sagunto (Valencia), donde esacasea el agua y donde se colocó una estación depuradora para el tratamiento de las aguas residuales generadas, a fin de reutilizar hasta 324 m3 de agua al año, reducir el consumo de agua de pozo en un 6% y minimizar la generación de polvo por el trasiego de los vehículos pesados necesarios en los trabajos de cantera; o en la fábrica de Carboneras (Almería), situada en un clima desértico, donde la captación de agua se hace a través de una desaladora, que hace un seguimiento del consumo en continuo en cada punto de la planta.