Unos de los obstáculos que parecían frenar las políticas medioambentales de los países del mundo era la economía. Según revela la Agencia Internacional de Energía (AIE) señala, a falta de un día de que se celebre el Día Meteorológico Mundial, este supuesto freno parece comenzar a desaparecer sin que se vean avances en la reducción de las emisiones de dióxido de carbono del mundo.
Una situación especialmente alarmante si atendemos a los datos ofrecidos por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) que señalan, en su informe anual sobre el clima, un récord de temperaturas en 2016. Esto supone que los nieveles registrados bajo los hielos marinos sea alarmante, pues las elevadas temperaturas han generado un aumento ininterrumpido del nivel del mar (20 centímetros desde el comienzo del siglo XX) y del calor oceánico.
"El año 2016 fue el más cálido del que se tenga constancia: registró una temperatura 1,1 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales, lo que representa un aumento de 0,06 centígrados por encima del récord anterior, en 2015", señala el informe publicado por la agencia Efe. "Las temperaturas medias mundiales de la superficie del mar en 2016 también fueron las más elevadas de las que se tenga constancia".
Además, los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera alcanzaron la marca simbólica de referencia de 400 partes por millón en 2015 y no disminuirán por debajo de ese nivel durante varias generaciones debido al carácter duradero del CO2, por lo que la OMM advierte de que las condiciones extremas climáticas no cesarán en 2017 dado que en el Ártico se ha observado el equivalente polar de una ola de calor.