Lo sufren la mayoría de las grandes ciudades del mundo, pero no por ello es menos grave. La polución del aire tiene un efecto directo en nuestra salud. Se trata de partículas microscópicas, gran parte provenientes del tráfico, se conocen como PM2,5.
Al ser tan minúsculas, pueden llegar directamente a los pulmones y a la sangre, causando problemas cardíacos y respiratorios.
Según publica la BBC, los científicos aún temen otro efecto aún peor; que las partículas lleguen directamente al cerebro a través de los nervios nasales.
La Organización Mundial de la Salud considera a la polución del aire una de las amenazas más dañinas para la salud.
Ciudades que superan el límite recomendado: la mayoría
La OMS recomienda que la concentración de materia particulada fina no pase de 10 microgramos por metro cúbico de aire como media anual.
Las principales ciudades de América Latina -como Ciudad de México, Buenos Aires, Bogotá, Caracas, Lima o Sao Paulo- tienen índices de material particulado muy por encima de los valores recomendados. Aunque en realidad, la mayoría de las ciudades superan el límite recomendado.