Greenpeace ha alertado en un comunicado que el uso extendido de glifosato en herbicidas podría ser perjudicial para la salud. Segun la ONG, se trata de un elemento que se encuentra en el medio ambiente y en los alimentos que consume el ser humano.
"No pasaría nada si fuese una sustancia inocua, pero no lo es. Cada vez más evidencias científicas muestran los peligros que representa el glifosato para la salud e incluso fue clasificado por la OMS como 'probablemente cancerígeno' para los seres humanos", señala Greenpeace.
A raíz de esto se generó una enorme alarma social y política el año pasado cuando la Comisión Europea puso sobre la mesa una propuesta para renovar la autorización del uso de esta sustancia por otros 15 años, aunque al final sólo concedió una autorización temporal de 18 meses.
Esta autorización expira este año y la Comisión tendrá que volver a decidir qué hacer: renovar la autorización, renovar la autorización con restricciones o directamente prohibir totalmente su uso. Es por ello, que desde la ONG ha puesto en marcha una Iniciativa Ciudadana Europea a través de la cual solicita 1.000.000 firmas para que se prohíba el glifosato, se reforme el proceso de aprobación de plaguicidas en la UE y se establezcan objetivos ambiciosos y obligatorios de reducción de los mismos en suelo comunitario.