01/03/2017 08:20:00

UNICEF urge a la UE a proteger a los niños refugiados y migrantes

Al menos 700 niños murieron en 2016 en la ruta del Mediterráneo Central

Los niños y las mujeres refugiados y migrantes son víctimas sistemáticas de la violencia sexual, la explotación, el abuso y la detención a lo largo de la ruta migratoria del Mediterráneo central, que les lleva desde África subsahariana hasta Libia, y luego a Italia por mar. Así lo refleja "Una travesía mortal para los niños: la ruta de la migración del Mediterráneo central", un informe de UNICEF que recoge los resultados de una encuesta* realizada a mujeres y niños refugiados y migrantes en Libia a finales de 2016.

Tres cuartas partes de los niños entrevistados por Unicef afirmaron haber sufrido violencia, hostigamiento o agresión a manos de adultos en algún momento de su trayecto po el Mediterráneo Central. Asimismo, casi la mitad de las mujeres y niños que respondieron a la encuesta denunciaron haber sido víctimas de abuso sexual, a menudo varias veces y en lugares distintos.

“Los gobiernos y la Unión Europea deben aprobar un plan consensuado que garantice la protección de los niños migrantes y refugiados en cualquier país europeo”, afirma Javier Martos, director ejecutivo de UNICEF Comité Español. 

La mayoría de los niños y las mujeres afirmaron que habían tenido que pagar dinero a los contrabandistas al comienzo de su viaje, por lo que muchos de ellos tenían deudas que debían “pagar a medida que avanzaban” y eran vulnerables al abuso, el secuestro y la trata. También declararon que vivían hacinados y en duras condiciones, sin comida nutritiva ni un refugio adecuado, en los centros de detención libios.

“No se debe obligar a los niños a poner sus vidas en manos de contrabandistas simplemente porque no hay alternativas”, asegura Afshan Khan, directora regional de UNICEF y coordinadora especial para la crisis de los refugiados y migrantes en Europa. “Tenemos que abordar a escala mundial las cuestiones que impulsan la migración y poner en marcha medidas más sólidas para proteger mediante un sistema de pasaje seguro y legal a los niños en tránsito, sean refugiados o migrantes”.

En el momento de la encuesta había 256.000 migrantes registrados en Libia, entre ellos 30.803 mujeres y 23.102 niños, de los cuales una tercera parte no estaban acompañados. Se cree que las cifras reales, sin embargo, son tres veces más elevadas. 4.579 personas murieron el año pasado intentando cruzar el Mediterráneo desde Libia, es decir, 1 de cada 40 de los que lo intentaron. Al menos 700 de ellas eran niños.

“El Mediterráneo Central desde el Norte de África hasta Europa es una de las rutas migratorias más mortíferas y peligrosas del mundo para los niños y las mujeres”, recuerda Khan. 

Por ello, UNICEF ha instado a los gobiernos y a la Unión Europea a que aprueben y apoyen el plan de acción que ha elaborado y que consta de seis puntos:

  1. Proteger contra la explotación y la violencia a los niños refugiados y migrantes, en particular a los no acompañados.
  2. Terminar con las detenciones de los niños migrantes o que solicitan el estatus de refugiados, implantando una serie de alternativas adecuadas.
  3. Mantener a las familias unidas; es la mejor forma de proteger a los niños y dotarles de un estatus legal.
  4. Ofrecer formación a todos los refugiados y migrantes, y darles acceso a servicios de calidad, entre ellos sanitarios.
  5. Exigir que se actúe sobre las causas subyacentes de los movimientos a gran escala de refugiados y migrantes.
  6. Promover medidas para luchar contra la xenofobia, la discriminación y la marginación en los países de tránsito y destino.
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