La sequía que padecieron las regiones del norte en el último año se extiende ahora a toda Somalia, amenazando a una población ya de por sí muy vulnerable, afectada durante décadas por el conflicto. Casi la mitad de los somalíes (6,2 millones de personas), se encuentran en situación de inseguridad alimentaria grave o necesitan apoyo para subsistir.
Este año, se estima que 944.000 niños sufrirán de malnutrición aguda, incluidos 185.000 que se encontrarán en situación de malnutrición grave y con necesidad urgente de apoyo para la supervivencia. Es muy probable que este número de niños en situación de malnutrición grave se incremente en un 50% hasta llegar a los 270.000 en los próximos meses.
Los representantes de UNICEF y WFP han visitado esta semana algunas de las áreas más afectadas en Puntlandia, una región del norte, donde ambas agencias están proporcionando asistencia a los más vulnerables.
“A muchísimos somalíes ya no les quedan recursos y están viviendo al día”, dijo Steven Lauwerier, Representante de UNICEF en Somalia. “Tenemos una pequeña oportunidad de evitar esta catástrofe inminente y salvar las vidas de los niños y estamos dispuestos a trabajar con todos los socios y partes interesadas para conseguirlo”.
La actual sequía y otros fenómenos han dejado a las comunidades con pocos o ningún recurso del que depender. Pueblos enteros han perdido sus cosechas o han visto morir a su ganado. Los precios del agua y de los alimentos locales han aumentado radicalmente y miles de personas se trasladan en busca de estos recursos. La sequía también ha tenido como consecuencia un aumento en enfermedades transmitidas por el agua con más de 4.000 casos de diarrea aguda y cólera este año.
“La asistencia humanitaria ha salvado vidas en el área del norte afectada por la sequía en el último año, pero, a medida que la crisis se extiende, no hay tiempo que perder”, dijo Laurent Bukera, Director de País de WFP. “Junto con UNICEF y otros socios, estamos avanzando todo lo posible para llegar a muchas personas a través de nuestro apoyo para la supervivencia y desarrollando todas las opciones que tenemos, incluidas las transferencias de efectivo, el apoyo nutricional especializado y el transporte aéreo de bienes de socorro”.
Las agencias indican que los accesos humanitarios siguen siendo preocupantemente limitados en algunas áreas del sur afectadas por la sequía, pero que WFP y UNICEF están fortaleciendo sus esfuerzos conjuntos para aumentar la respuesta en áreas que son accesibles, donde millones de vidas están en riesgo. Las agencias están respondiendo de manera conjunta a la sequía proporcionando cupones canjeables por alimentos y agua, así como asistencia nutricional, a cientos de miles de personas en las áreas más afectadas de Somalia. Se están movilizando recursos adicionales y esta respuesta conjunta continuará expandiéndose a las regiones más vulnerables.
Donantes internacionales de Europa, Asia, Norteamérica y el sistema de la ONU están financiando de manera generosa servicios para salvar vidas como nutrición, seguridad alimentaria, salud, educación, agua y saneamiento.
Con las crecientes necesidades, UNICEF y WFP requieren más de 450 millones de dólares estadounidenses para poder proporcionar asistencia urgente en los próximos meses.